El precio del oro registró ligeras subidas durante las primeras horas de la sesión del viernes, de acuerdo con Ricardo Evangelista, analista de ActivTrades.

Explicó que el metal precioso se movió en torno a los 4,000 dólares por onza tras haber marcado un mínimo de dos semanas en la jornada anterior.

“Por el momento, la tendencia de menor resistencia para el metal precioso sigue siendo bajista”, advirtió.

Y es que el experto señaló que los inversores continúan aumentando sus apuestas a favor de unos tipos de interés elevados durante más tiempo debido a la persistencia de las presiones inflacionistas.

Aunado a ello, la reciente escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán está impulsando los precios de la energía en los mercados internacionales.

“Mientras el estrecho de Ormuz vuelve a convertirse en un punto crítico para las exportaciones de petróleo y gas procedentes del golfo Pérsico”.

A esta situación se suma que un alto cargo de la Reserva Federal defendió públicamente la necesidad de mantener unos tipos de interés más elevados.

Estas declaraciones fortalecieron al dólar estadounidense y añadieron un nuevo factor de presión para el oro, debido a la tradicional correlación inversa existente entre ambos activos.

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