A quince años de su creación, Fundación Compartamos consolida su estrategia social para transformar el panorama educativo en México.
Bajo la premisa de que la instrucción académica es la llave para el bienestar y la movilidad social, la institución ha canalizado más de 260 millones de pesos a proyectos enfocados en potenciar el aprendizaje. A la fecha ha fortalecido las capacidades de más de 570,000 personas en territorio nacional.
Como organización de segundo piso, la fundación no ejecuta los proyectos de manera directa, sino que financia, capacita y articula a organizaciones de primer piso.
Este enfoque técnico le permite operar como catalizadora de cambios estructurales y estandarizar la medición de resultados en las comunidades vulnerables donde tiene presencia.
Nace la primera generación universitaria
Uno de los ejes más significativos de la institución es su programa de responsabilidad social enfocado en sus propios clientes, implementado a través de una alianza con el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA) y la fundación Crecer México.
Mediante este esquema, más de 10,000 usuarios han logrado concluir su educación básica. Sin embargo, las necesidades del mercado han empujado una evolución en la oferta filantrópica.
En entrevista, Ayleen Cortés Sandoval, directora de Fundación Compartamos, reveló que la demanda de los beneficiarios escaló hacia el bachillerato y, recientemente, hacia la educación superior.
«El año pasado empezamos a dar becas de licenciaturas. Dimos primero unas 10, y ahorita estamos trabajando con Tecmilenio en un convenio de colaboración para poder ofrecer más becas», detalló la directiva, quien estima ver graduada a la primera generación de universitarios en dos años y medio.
El acceso a los programas educativos para la comunidad implica superar retos que van más allá del ámbito económico.
Cortés Sandoval destacó el impacto social y de género que conllevan estas oportunidades en diversas regiones de México.
«Es un esfuerzo que amerita romper muchísimas barreras, del tiempo, los costos indirectos, a veces hasta por el tema de género, el permiso, porque todavía en muchas regiones de nuestro país, los esposos deben dar permiso para estudiar…Tenemos historias de mujeres que se van a escondidas a estudiar, no le dicen al marido hasta que se gradúan».
La apuesta por los aprendizajes básicos
Fundación Compartamos en alianza con Fundación Coppel e Instituto Natura arrancó el año pasado un ambicioso proyecto en Aguascalientes enfocado en asegurar las competencias de lectoescritura y comprensión matemática en los primeros tres grados de primaria.
El modelo está inspirado en el caso de éxito de Sobral, Brasil, una metodología que hoy cubre más del 80% de ese país sudamericano y que cuenta con el monitoreo de la UNESCO.
El plan contempla un esquema de coinversión y salida gradual a un plazo de tres a cinco años, con el objetivo de transferir el total de la operación al gobierno estatal.
«El compromiso es que en un periodo de tres a cinco años nosotros acompañemos al gobierno a que impacte al 100% de las escuelas primarias en su estado», explicó Cortés Sandoval, subrayando que la meta final es consolidar estas prácticas como una política pública que revierta los rezagos históricos en las evaluaciones nacionales de lectura y matemáticas.
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