Por Enrique Hernández
El mercado de los lentes inteligentes en México, que es impulsado por una agresiva estrategia de publicidad de Meta, acelera su incursión y comienza a masificar la tecnología entre los amantes de la inteligencia artificial.
“El mercado mexicano de gafas inteligentes generó unos ingresos de 20.7 millones de dólares en 2025 y se prevé que alcance los 138.9 millones de dólares en 2033”, según Grand View Horizon.
El último mes, Meta y Ray-Ban lanzaron una agresiva campaña de publicidad en Netflix, Amazon, Disney, la televisión comercial y en los anuncios publicitarios y redes sociales en México, con la finalidad de convencer de que sus lentes inteligentes son el mejor producto.
“La nueva versión de estos lentes inteligentes es más elegante, por lo tanto, más difícil de distinguir de unos lentes comunes o anteojos convencionales e incorpora tecnología mucho más potente”, declaró Mario Micucci, investigador de ciberseguridad de ESET Latinoamérica.
Según el experto, los lentes inteligentes son capaces de rastrear y grabar su entorno, por lo que permiten al usuario consultar a la inteligencia artificial sobre lo que ve a su alrededor.
El auge de los lentes inteligentes es respaldado por una base de usuarios habituada a la tecnología corporal. Hoy 9.5 millones de mexicanos utilizan un reloj inteligente (smartwatch), lo que facilita que el consumidor dé el salto natural hacia las gafas con conectividad.
La tecnología ha pasado de ser un lujo a ser una necesidad fundamental en la vida diaria de los mexicanos, transformando la forma en que trabajamos, estudiamos, nos comunicamos y nos entretenemos.
Esta evolución ha generado un cambio significativo en el presupuesto familiar, de tal manera que el gasto en tecnología se ha convertido en una parte sustancial y hoy un mexicano debe tener 31 mil pesos anuales para comprarse un teléfono inteligente, tiempo aire, internet, plataformas de streaming y ahora los lentes inteligentes.
El precio de los productos tecnológicos ha bajado 15.59 por ciento en los últimos 18 meses, debido a la existencia del superpeso. Muchos de los productos comprados en el mercado mexicano son importados y son adquiridos en dólares.
Al cierre del 7 de julio de 2026, el tipo de cambio cotizó en 17.48 pesos por dólar, cuando a inicios de 2025 valía más de 20.71 pesos por dólar, según ActivTrader, una plataforma de ActivTrades.
Cualquier información sensible que se comparta con una plataforma pública de inteligencia artificial a través de lentes inteligentes podría quedar disponible para otros usuarios si se solicita de la forma adecuada.
Esto representa, según ESET, un riesgo de seguridad en escenarios donde esa información se utilice con fines fraudulentos.
También entran en juego trabajadores tercerizados y contratistas que podrían encontrarse con datos recopilados por los lentes y decidir comercializarlos con estafadores.
La información que podría enviarse de forma involuntaria a la nube o a un modelo de IA incluye, por ejemplo:
PINs de tarjetas que se ingresan en cajeros automáticos o terminales de pago en comercios.
Contraseñas que se escriben en el escritorio o en el teléfono y que podrían facilitar la toma de control de cuentas.
Extractos bancarios o facturas con datos completos que podrían utilizarse para la suplantación de identidad.
También existe el riesgo de que usuarios maliciosos de lentes inteligentes espíen por encima del hombro (shoulder surfing) en espacios públicos para obtener PINs, contraseñas y otros datos confidenciales.
“La competencia por la innovación avanza más rápido que la protección de los derechos de los usuarios. Seguir de cerca esta evolución resulta clave para que tu seguridad y tu privacidad se mantengan protegidas”, concluye Micucci.
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