En los últimos semestres, los reportes de incidentes provocados por los denominados “montachoques” registraron un incremento de entre 5 y 10% en la Zona Metropolitana del Valle de México, advirtió la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS).

De acuerdo con Norma Alicia Rosas, directora general de la AMIS, estos grupos de extorsionadores provocan accidentes viales con el único objetivo de intimidar a los automovilistas para exigirles pagos inmediatos en efectivo.

“Estos semestres hemos visto algunos incrementos, de acuerdo a lo que nos han comentado nuestras asociadas, (de) entre 5 y 10%”, detalló la directiva de la AMIS al abordar la problemática que afecta de forma directa el patrimonio y la seguridad física de los conductores capitalinos y mexiquenses.

De acuerdo con el organismo que agrupa a las aseguradoras del país, las bandas delictivas detrás de estas extorsiones tienen perfectamente identificadas las vulnerabilidades de sus víctimas potenciales. El principal factor de selección para un ataque es que la unidad afectada no cuente con una póliza de cobertura de seguro vigente.

La falta de este documento incrementa de manera drástica el nivel de vulnerabilidad de los ciudadanos, quienes, al verse desarmados frente a la ley de tránsito, caen de forma más fácil ante el chantaje económico inmediato.

En contraste, la presencia de una aseguradora sirve como el mejor repelente para estos criminales. Al respecto,  Rosas subrayó el cambio de comportamiento que muestran los extorsionadores cuando se les confronta de manera institucional:

“Cuando tú  le dices (al montachoques), ‘va a venir el ajustador, va a venir mi aseguradora’, pues para ellos resulta mucho más complicado extosionar”.

¿Cómo operan y qué hacer ante una sospecha?

La AMIS detalló que un automovilista puede identificar que está ante un intento de extorsión cuando el conductor del vehículo involucrado realiza maniobras sospechosas o sumamente bruscas, tales como frenados intempestivos o cierres de circulación sin justificación alguna.

Posterior al percance, el presunto afectado suele mostrar una conducta sumamente agresiva, se niega de manera sistemática a esperar el arribo del ajustador u oficiales de tránsito, e insiste vehementemente en resolver el problema «en el momento» mediante una entrega inmediata de dinero en efectivo.

Para evitar caer en la trampa de estas mafias del asfalto, el sector asegurador emitió una serie de recomendaciones esenciales para que los conductores sepan cómo reaccionar de forma segura:

  • Mantener la calma y no descender: Es fundamental resguardarse dentro del vehículo con los seguros activados para garantizar la integridad física.

  • Evitar transacciones: Bajo ninguna circunstancia se debe entregar dinero en efectivo ni bienes de valor como garantía.

  • Llamada de auxilio especializada: Comunicarse de inmediato al 911 y a la compañía de seguros, aclarando de forma explícita que se sospecha estar siendo víctima de una extorsión en curso y no de un accidente de tránsito ordinario.

  • Registrar detalles: Si las condiciones de seguridad lo permiten, apuntar datos clave como el modelo del auto agresor, número de placas y señas particulares del conductor.

  • Delegar la solución: Dejar que sean los representantes de la aseguradora y los elementos de seguridad pública quienes tomen el control de la situación y medien el conflicto.

 

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