La nueva ofensiva del presidente Donald Trump para asfixiar económicamente a la migración indocumentada tendrá un impacto marginal en el envío de remesas hacia México, revela un análisis de BBVA.

A pesar de la retórica restrictiva de la orden ejecutiva, la estructura familiar mixta de los hogares hispanos y el uso de vías alternas amortiguarán el golpe.

La orden «Restaurando la integridad del sistema financiero de Estados Unidos» instruye al Departamento del Tesoro a emitir advertencias formales y endurecer la Ley del Secreto Bancario para restringir transferencias transfronterizas de bajo valor a «población extranjera inadmisible y sujeta a expulsión». Las medidas también buscan limitar el uso de la matrícula consular mexicana para abrir cuentas o enviar fondos.

Pese al endurecimiento regulatorio, BBVA México anticipa que «las implicaciones de estas medidas lógicas serían menores de lo inicialmente previstas».

De los 12.6 millones de migrantes mexicanos en EE. UU., 8.1 millones poseen ciudadanía o residencia permanente y no se verán afectados.

El impacto potencial se concentra exclusivamente en 4.5 millones de personas sin papeles.

«Muchos hogares mexicanos en Estados Unidos tienen una condición migratoria mixta. En este contexto, los migrantes no documentados podrían apoyarse en familiares o conocidos con ciudadanía o residencia permanente para continuar realizando envíos de remesas».

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