Al cierre del primer trimestre de 2026, el flujo de dinero enviado por los connacionales, principalmente desde Estados Unidos, sumó 14 mil 456.5 millones de dólares.

Esta cifra representa un incremento del 1.4% respecto al mismo periodo del año anterior y se consolida como el monto más alto para un arranque de año desde que el Banco de México (Banxico) inició su medición en 1995.

Durante marzo, el ingreso de divisas ascendió a 5 mil 394.2 millones de dólares. Dicho resultado no sólo marca el mejor desempeño histórico para un tercer mes del año, sino que rompe una racha de debilidad previa con un crecimiento anual del 4.91%.

 

El poder de compra, en picada

El dato más crítico para la economía de las familias mexicanas no reside en los dólares recibidos, sino en lo que estos pueden comprar.

Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base, advierte que la fortaleza del peso ha jugado en contra de los receptores de remesas.

En marzo, la moneda nacional registró una apreciación anual del 12.21%, pulverizando el beneficio del aumento en los envíos.

“En pesos, las remesas mostraron una caída anual en marzo de 7.91 por ciento. Ajustando por inflación, el poder adquisitivo de las remesas en México cayó en marzo 11.94% anual, siendo el décimo mes consecutivo que el poder adquisitivo de las remesas registra una caída anual”.

 

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