Carlos Torres Vila, presidente de BBVA México, y Eduardo Osuna Osuna, vicepresidente y director general en México, coincidieron en que el país posee una oportunidad histórica para posicionarse entre las diez principales economías del mundo hacia el año 2050.
Para Vila, el país ha trascendido su rol de vecino para convertirse en un socio indispensable de Estados Unidos, aprovechando que más del 80% de las exportaciones mexicanas gozan de arancel cero.
En su visión, el denominado Plan México representa la ruta crítica hacia un crecimiento sostenible que capitaliza el fenómeno del nearshoring.
“México se sitúa en una posición privilegiada para capturar las oportunidades asociadas al nearshoring y a la reorganización de las cadenas globales de valor”.
Pese a los ajustes en las expectativas de crecimiento global, el directivo destacó que la economía mexicana mantiene ventajas competitivas que le permitirán sortear entornos complejos.
El camino al Top 10
Osuna enfatizó que el potencial del país no es automático y depende de una «ejecución impecable» de los planes de infraestructura y, fundamentalmente, del fortalecimiento del Estado de derecho.
Según el directivo, elevar la inversión como proporción del PIB del 23% actual a niveles superiores al 25% es imperativo para detonar el crecimiento.
Osuna detalló los pilares que podrían sumar puntos adicionales al PIB nacional:
- Infraestructura: Una ejecución eficiente aportaría un 0.9% de crecimiento sostenido.
- Seguridad: Una mejora en la seguridad física y jurídica podría traducirse en un incremento de hasta 0.5% en el PIB.
- Formalidad: Reducir la brecha de productividad, donde 30 millones de informales generan solo el 25% del PIB, es un reto urgente.
Tecnología e IA, apuestas del banco
La confianza de la institución en el mercado local se traduce en cifras concretas: un plan de inversión de 100,000 millones de pesos para el periodo 2025-2030.
Sólo para este 2026, BBVA México prevé movilizar más de 14,960 millones de pesos, un aumento del 7% anual, de los cuales el 56% se destinará a innovación y digitalización.
Torres Vila aseguró que, tras liderar la banca digital, el siguiente paso es la «industrialización» de la Inteligencia Artificial (IA).
Con 27 millones de clientes digitales en el país, el banco busca integrar agentes de IA en todos sus procesos, desde la gestión de riesgos hasta la atención personalizada a través de su asistente «Blue».
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