El regreso a clases representa uno de los retos económicos más significativos para los hogares en México.

Un análisis de Stori revela que, al caer en falsas creencias sobre las compras escolares, los consumidores comprometen gravemente su liquidez familiar.

De acuerdo con datos de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), el gasto promedio por alumno para este ciclo alcanza los 10,916 pesos, lo que implica un incremento del 12.66% frente al año anterior.

La principal dificultad radica en la concentración del desembolso en apenas unas semanas de agosto, cuando se juntan útiles, uniformes, calzado y cuotas de inscripción.

Para evitar un impacto severo en la economía del hogar, la especialista Marisa Hurtado, líder de Relaciones Públicas de Stori, asegura que «la mejor herramienta sigue siendo la planeación: permite tomar mejores decisiones, evitar compras impulsivas y mantener la seguridad financiera de toda la familia».

Ante este escenario, resulta clave desmontar cinco mitos comunes:

  • Mito 1: «Si está en oferta, conviene comprarlo.» Una promoción sólo genera ahorro si el artículo está en la lista escolar. Comprar productos extra representa un gasto innecesario disfrazado de descuento
  • Mito 2: «Todo tiene que estrenarse.» Reutilizar uniformes y materiales del ciclo anterior en buen estado alivia la carga del presupuesto y fomenta el consumo responsable.
  • Mito 3: «Es un gasto impredecible.» Al ser un compromiso anual, presupuestar desde meses antes evita recurrir a deudas de emergencia que afecten el pago de servicios o despensa.
  • Mito 4: «El crédito es perjudicial.» Usar tarjetas para diferir pagos o aprovechar esquemas de Meses Sin Intereses funciona si existe capacidad de pago. El verdadero peligro reside en abonar solo el pago mínimo.
  • Mito 5: «La lista de útiles abarca todo el gasto.» Ignorar conceptos como calzado, cuotas o transporte genera sorpresas. Es indispensable definir un tope de gasto global que incluya cada rubro.

Una gestión financiera previsora permite afrontar estos compromisos con mayor certidumbre y protege la estabilidad económica de la familia.

 

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