Estados Unidos registró una caída del precio del gas natural contrario a lo que vive Europa y Japón, que dependen de la materia prima del Golfo Pérsico

Por Enrique Hernández

La guerra de Estados Unidos e Israel en contra de Irán disparó el precio del gas natural en Europa y Japón, mientras que el costo del energético tuvo un descenso para la industria con operaciones en América del Norte.

El precio del gas natural aumentó 59.34 por ciento en Europa y subió más de 31.18 por ciento en Japón, ambos mercados dependen del energético extraído , según el Banco Mundial (BM).

Al 31 de marzo de 2026, la industria europea pagaba 17.91 dólares por millón de BTU de gas natural, cuando a inicios de febrero valía 11.24 dólares.

En Japón, una nación que depende del gas natural producido en Qatar, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, se vendía 14.85 dólares al cierre de marzo, cuando un mes antes cotizaba en 11.32.

El costo de la molécula del gas natural cayó más de 15.5 por ciento en Estados Unidos un mes después de que comenzó la guerra en Irán, de acuerdo con ActivTrader, una plataforma de ActivTrades

Gas USA

 

Producción, paralizada

La industria estadounidense, canadiense y mexicana no depende en nada del energético, cuya producción está paralizada por el cierre del estrecho de Ormuz y el cierre de los campos de gas en el Medio Oriente.

El 28 de febrero pasado, Estados Unidos e Israel iniciaron una serie de ataques balísticos en contra de Irán.

Ese día, el ayatolá Alí Jamenei, líder supremo de la Revolución Islámica desde 1989, fue asesinado en uno de los ataques. Lo mismo ocurrió con otros altos dirigentes, que también fueron blancos de ataques en los que murieron.

La respuesta de Irán fue inmediata con ataques de misiles y drones contra bases militares estadounidenses en distintos puntos de Arabia Saudita, Bahréin, Kuwait, Omán, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos, así como ofensivas dirigidas a los aliados de Washington.

También fue atacada con drones la refinería de Ras Tanura, en Arabia Saudita —la mayor instalación de refinación del reino y ubicada junto a su principal terminal de exportación—, lo que obligó a Saudi Aramco a suspender operaciones de manera preventiva.

Paralelamente, Qatar Energy anunció la suspensión temporal de la producción de gas natural licuado (LNG) tras ataques a instalaciones en Ras Laffan.

El 2 de marzo, Irán anunció el cierre del estrecho de Ormuz y amenazó con atacar a los buques petroleros y de gas que lo transitaban con rumbo a la India, China, Japón y Corea del Sur.

Qatar y los Emiratos Árabes Unidos exportan alrededor de 120 mil millones de metros cúbicos de gas natural anualmente, y “estos envíos dependen totalmente del paso por el estrecho de Ormuz”, comentó Jack Reid, economista de Oxford Economics.

Anualmente, Qatar vende 81 por ciento de sus importaciones de gas natural a India, China, Japón, Indonesia, Singapur y otros países de Asia, así como el 11 por ciento de sus ventas las hace con Europa y 8 por ciento con países del Medio Oriente. 

“La interrupción de los flujos mundiales de gas natural obligará a los compradores europeos a competir con los mercados asiáticos para obtener los volúmenes de gas que necesitan”, comenta la economista.

La venta de gas natural de Qatar y Emiratos Árabe Unidos es mayor que el volumen de exportaciones perdidas por Rusia en 2022, que fueron de alrededor de 70 mil millones de metros cúbicos de gas natural  interanual.

Las reservas de gas natural de Irán son las segundas más grandes del mundo, sólo superadas por las de Rusia.

“Las sanciones y la falta de inversión han obstaculizado gravemente su capacidad para aumentar las exportaciones, que habitualmente no alcanzan los volúmenes contratados”, agrega.

Hoy Irán comparte los derechos del yacimiento de gas North Field con Qatar, lo que ha permitido a este último convertirse en uno de los mayores exportadores de gas del mundo.

 

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