Por Enrique Hernández

El triunfo electoral en la segunda vuelta de Luiz Inácio Lula da Silva, que le da por cuarta vez la presidencia de Brasil, hace sufrir al real y al Bovespa.

Durante la última semana, el real se depreció más de 9.47 por ciento y la Bovespa cayó 18.26 por ciento, según ActivTrader, la plataforma de ActivTrades.

Al 30 de octubre de 2026, el real valía 5.43 reales por dólar, cuando el viernes 23 de este mes y días antes de la elección, la divisa cotizaba en 4.96 reales por dólar.

El Bovespa, la bolsa de valores donde cotizan las empresas públicas con el mayor reconocimiento brasileño, cotizaba en 167 mil 220 puntos el 30 de octubre de 2026 frente a los 204 mil 570 puntos de una semana atrás y días antes de la elección. 

“Más allá del triunfo inesperado de Lula, los mercados temen que las promesas de campaña impliquen un mayor gasto y con ello dificulten la estabilización de la deuda pública”, comenta Laura Díaz, economista de la  Dirección de Estudios Económicos de Banamex.

La experta comentó que las dudas han provocado una depreciación del real brasileño frente al dólar, así como han hecho que el CDS a cinco años acumule un avance de 15 puntos base y se ubique en 135 puntos base.

“La atención se desplaza al posible siguiente dirigente del Ministerio de Finanzas y a la presentación de una estrategia fiscal creíble”.

“Si bien se especula con la continuidad de Dario Dugian , también han surgido rumores de que Lula se vería obligado a cambiar de ministro para enviar una señal de compromiso con la consolidación fiscal”, apuntó Laura Díaz.

Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI, comenta que el triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva tuvo un impacto en los mercados de Brasil.

“El índice EWZ, que más se usa en el mundo para invertir en Brasil,  está 25 por ciento abajo y el día de la elección estuvo 30 por ciento abajo”, señala.

“Es la combinación de un real que se deprecia contra el dólar y un Bovespa que también cae, y eso hace que el mercado de acciones de Brasil, en términos de dólares, esté 25 por ciento abajo”, afirma.

 

Agrega que “esto tiene que ver con que el mercado no ve muy bien la reelección de Lula, sobre todo por su política fiscal, con un déficit enorme y con deuda en reales que sigue aumentando”.

“Veía mejor un gobierno de Flávio Bolsonaro, con el antecedente de su padre y un ministro de Economía ortodoxo como Guedes, que equilibró el déficit fiscal sin intervenir en la política monetaria”. 

Dijo que la política monetaria de Brasil siempre fue dura, pero el déficit fiscal destrozaba lo bueno de esa política.

Por lo que, con este resultado y cómo terminó la jornada electoral, el mercado, los inversores y el mundo de los negocios desconfían mucho no solamente en términos de déficit fiscal sino también de justicia y transparencia.

 

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