El mes del testamento representa una oportunidad idónea para revisar no sólo los bienes personales, sino también las obligaciones financieras, la designación de beneficiarios y el ahorro destinado al retiro.

Organizar la estructura patrimonial previene conflictos legales y asegura la estabilidad económica de los seres queridos en caso de fallecimiento.

De acuerdo con estimaciones del Colegio de Notarios de la Ciudad de México, sólo 23% de los habitantes de la capital cuentan con un testamento, un trámite que durante el periodo de campaña Notarial registra un costo preferencial de 3,800 pesos, cifra que incluye el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el aviso de otorgamiento correspondiente.

De acuerdo con Gerardo Obregón, fundador y director general de la fitech de financiamiento Prestadero,  «la planeación financiera no termina cuando hacemos un presupuesto o ahorramos. También debemos decidir qué sucederá con nuestro patrimonio y nuestras obligaciones si algún día faltamos. Tener un testamento y mantener en orden nuestra información financiera puede evitar problemas y decisiones difíciles para nuestros familiares”.

¿Qué elementos integran una herencia?

Al ocurrir el deceso de una persona, la sucesión patrimonial no contempla exclusivamente los activos físicos o monetarios. El marco legal establece que la herencia abarca el conjunto de bienes, derechos y obligaciones que resulten transmisibles.

  • Bienes muebles e inmuebles: Incluye las propiedades del testador, tales como casas, departamentos, terrenos y vehículos, además de objetos de valor como muebles o joyas.

  • Derechos transmisibles: Incorpora los derechos de cobro pendientes, las participaciones en empresas o negocios y, según el caso, los derechos derivados de una marca registrada.

  • Obligaciones y deudas: Las deudas pendientes forman parte explícita de la masa hereditaria. No obstante, esto no implica que los herederos deban liquidar los compromisos financieros con su patrimonio personal. Las obligaciones se saldan con los mismos bienes que integran la herencia hasta donde el monto alcance. Si los pasivos superan el valor de los activos heredados, el remanente no se transforma en una deuda personal para los beneficiarios.

“En el caso del crédito, es importante no confundir heredar una deuda con asumirla personalmente. Primero hay que conocer el patrimonio y las condiciones del crédito. La familia debe contar con información suficiente para tomar una decisión financiera informada”.

Adicionalmente, resulta prioritario verificar la correcta designación y actualización de los beneficiarios en la Administradora de Fondos para el Retiro (afore), pólizas de seguro de vida y cuentas bancarias, con el fin de agilizar la entrega de los fondos a las personas elegidas sin necesidad de juicios prolongados.

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