La Secretaría de Hacienda entregó el Paquete Económico 2027, al Congreso de la Unión, este documento reafirma una política económica orientada a consolidar el crecimiento con bienestar, proteger los ingresos de las familias y ampliar las capacidades productivas del país, manteniendo al mismo tiempo finanzas públicas responsables.

«Frente a un entorno internacional marcado por tensiones geopolíticas, cambios en el comercio global y volatilidad financiera, México cuenta con fortalezas importantes: una economía diversificada, una posición estratégica dentro de América del Norte, un sistema financiero sólido, una amplia base manufacturera y un mercado interno respaldado por mayores ingresos laborales y por los Programas para el Bienestar».

Marco Macroeconómico

En 2027, la actividad económica estará impulsada por el consumo interno, la inversión pública y privada y una mayor contribución del sector externo.

La recuperación del salario real, la generación de empleo y los Programas para el Bienestar seguirán fortaleciendo el poder adquisitivo de las familias y la economía popular.

Al mismo tiempo, condiciones financieras más favorables contribuirán a impulsar el crédito y la inversión.

El Plan México será uno de los principales motores de esta estrategia. A través de incentivos y desarrollo de proveedores, se buscará movilizar inversión privada, aumentar el contenido nacional de la producción, fortalecer las cadenas de suministro y generar empleos de mayor valor agregado.

Entre 2026 y 2030, la inversión pública y mixta alcanzará 5.7 billones de pesos en infraestructura para energía, agua y transporte, así como de financiamiento.

La política hacendaria mantendrá una conducción responsable de las finanzas públicas.

En 2027, los requerimientos financieros del sector público se ubicarán en 3.9% del PIB, 1.8 puntos porcentuales por debajo del nivel de 2024.

Esta reducción permitirá disminuir las necesidades de financiamiento y mantener la deuda pública en una trayectoria sostenible.

Al mismo tiempo, los ingresos tributarios alcanzarán un máximo histórico de 15.9% del PIB, sin crear nuevos impuestos.

Este resultado se apoyará en una mayor eficiencia recaudatoria, el combate a la evasión, la elusión y las empresas que facturan operaciones simuladas.

Con ello, el Estado contará con mayores recursos para financiar bienestar, infraestructura y desarrollo productivo.

Destino del gasto

El gasto público mantendrá como prioridad el bienestar de la población y la inversión en el futuro del país.

Respecto de 2026, aumentarán los recursos para educación, ciencia, salud y seguridad, y todos los Programas para el Bienestar tendrán incrementos superiores a la inflación.

En conjunto, los programas prioritarios recibirán 1 billón 25.4 mil millones de pesos, equivalentes a 2.6% del PIB.

Destacan 543.5 mil millones de pesos para la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores; 37.4 mil millones para la Pensión para el Bienestar de las Personas con Discapacidad Permanente; 5 mil millones para Salud Casa por Casa; y 210.6 mil millones para programas y becas educativas.

Estos recursos permitirán seguir ampliando derechos y fortaleciendo el piso de bienestar de las familias mexicanas.

La inversión física presupuestaria alcanzará 2.6% del PIB y se destinará a nuevos trenes, carreteras y caminos, obras hidráulicas, infraestructura energética y otros proyectos estratégicos.

Esta inversión no sólo impulsará la actividad económica y el empleo en el corto plazo, sino que ampliará la capacidad productiva, mejorará la conectividad y abrirá nuevas oportunidades de desarrollo en las regiones del país.

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