En agosto, la inflación se metió hasta la cocina. Productos frescos que se usan en todos los días fueron los que más se encarecieron como la cebolla con una variación de 32.70%, el huevo con 8.91%, además de diversas frutas que registraron un alza de 7.12 por ciento.

Así, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) se aceleró en el octavo mes del año al ubicarse en una tasa anual de 3.26%, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). 

A pesar de este repunte en el indicador general de precios, el dato mensual logró colocarse por cuarta ocasión consecutiva dentro del rango de tolerancia fijado por el Banco de México (Banxico). La autoridad monetaria mantiene un objetivo central del 3.00% con un margen de variabilidad de un punto porcentual hacia arriba o hacia abajo.

Al revisar la estructura del indicador, la inflación subyacente —medición que excluye los bienes y servicios con alta volatilidad en sus cotizaciones para evaluar la tendencia a mediano plazo— alcanzó un nivel de 3.88% a tasa anual.

Por su parte, el componente no subyacente, el cual integra los precios de los productos agropecuarios y los energéticos, se colocó en un nivel de 1.13% anual.

El repunte en la trayectoria de los precios derivó del ajuste al alza en genéricos específicos que experimentaron incrementos notables en sus costos.

Entre los productos y servicios con mayor impacto destacaron la cebolla con una variación de 32.70%, el huevo con 8.91%, la vivienda propia con 0.22%, los establecimientos como loncherías, fondas, torterías y taquerías con 0.43%, además de otras frutas que registraron un alza de 7.12%.

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