La experiencia de la Copa Mundial de Futbol 2026 en México se ha vivido principalmente en los hogares, salas y oficinas del país, lo que detonado el servicio de comida a domicilio (food delivery) .
De acuerdo con un estudiode la plataforma Cheaf, 71% de los mexicanos proyectó ver los encuentros en su propio hogar y 40% en casa de amigos.
Este arraigo doméstico impulsa los pedidos digitales: 55% de los encuestados planea pedir comida a domicilio durante las transmisiones, 48% adquirirá botanas y bebidas a gran escala, y 39% optará por reuniones de traje.
Cifras de Statista ubican a México como el segundo mercado de food delivery más grande de América Latina, superado únicamente por Brasil.
La Federación Mexicana de Fútbol (Femexfut) estima la llegada de 5.5 millones de turistas adicionales por el torneo, mismos que generqarán una derrama económica total de 3,000 millones de dólares, de los cuales 1,000 millones impactarán directamente a restaurantes, hoteles y agencias de viaje.
El reto ambiental del consumo express
La escalada en el volumen de pedidos ha generado una interrogante crítica para el comercio digital y las dark kitchens: cómo capitalizar la demanda sin multiplicar la generación de residuos plásticos de un solo uso.
Datos de la firma Bioelements revelan que la solicitud de empaques biodegradables y compostables se duplicó en el sector de delivery con respecto a los meses previos, lo que refleja una planeación de los comercios ante la presión operativa y un consumidor más exigente.
Según el EY Future Consumer Index, 79% de los mexicanos considera que las empresas deben impulsar impactos ambientales positivos, y 52% revisa el etiquetado para tomar decisiones sustentables.
“La diferencia entre usar un empaque normal y los empaques biodegradables es que logras reducir hasta 60 por ciento la huella de carbono”, detalló Ybellise Azócar, responsable del desarrollo científico de Bioelements.
El éxito comercial de las marcas en esta justa deportiva no sólo se medirá en ventas, sino en su capacidad logística para atender picos de demanda y conservar la calidad de los alimentos, reduciendo de manera efectiva el uso de materiales convencionales que terminan en la basura tras unos minutos de uso.
Lee también
