Los principales índices bursátiles de Wall Street cerraron la sesión del 30 de junio de 2026 con sólidas ganancias, completando el mejor trimestre desde 2020.

De acuerdo con Saverio Berlinzani, analista de ActivTrades, esto se debió al impulso del sector tecnológico y a los sólidos resultados empresariales relacionados con la inteligencia artificial.

El Nasdaq cerró con un avance del 1.52%, el S&P 500 subió un 0.79% y el Dow Jones ganó un 0.26%, reflejando la fortaleza del mercado estadounidense.

Esto estuvo respaldado tanto por el crecimiento económico como por unos indicadores macroeconómicos que continúan sorprendiendo positivamente.

En el plano macroeconómico, la atención de los inversores sigue centrada en los próximos movimientos de la Reserva Federal, que recientemente mantuvo los tipos de interés en el rango del 3.50%-3.75%, así como en los datos de empleo de junio en Estados Unidos.

Los datos publicados ayer sobre las ofertas de empleo JOLTS, que miden las vacantes laborales en Estados Unidos, superaron las expectativas del mercado.

En cambio, la confianza del consumidor y el índice PMI de Chicago mostraron una ligera desaceleración, aunque continúan ampliamente en terreno positivo, confirmando la resiliencia de la economía estadounidense.

Precisamente debido a esta fortaleza económica, el mercado sigue descontando dos nuevas subidas de tipos por parte de la Reserva Federal durante el próximo otoño. Estas expectativas han contribuido a impulsar la rentabilidad del bono del Tesoro estadounidense a 10 años hasta el 4,46%.

PETRÓLEO

El precio del petróleo WTI se ha mantenido estable durante las últimas horas, alrededor de los 70 dólares por barril, después de registrar su mayor caída trimestral desde 2020.

Los operadores permanecen pendientes de las novedades sobre las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán que se celebran en Doha, donde ambas partes trabajan para reducir las tensiones en el Estrecho de Ormuz tras los recientes enfrentamientos.

Washington y Teherán continúan buscando una solución duradera al conflicto, aunque Irán mantiene una postura firme respecto al control del tráfico marítimo en esta estratégica ruta comercial.

Mientras tanto, el tráfico de petroleros continúa normalizándose, con un aumento de los envíos tras el cese de los enfrentamientos en el Estrecho de Ormuz.

No obstante, los analistas advierten del riesgo de un exceso de oferta, ya que las exportaciones se están recuperando más rápido de lo previsto.

Irán ha declarado haber exportado más de 40 millones de barriles de petróleo desde que Estados Unidos levantó el bloqueo naval, mientras que las exportaciones rusas han alcanzado niveles récord, contribuyendo a una importante acumulación de crudo en el mar.

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