Durante mayo, el flujo de divisas hacia el país ascendió a 5,611 millones de dólares,  3.8% más que en el mismo mes del año pasado.

En el acumulado de los primeros cinco meses de 2026, las remesas ya suman un total de 25,287 millones de dólares, lo que representa un avance de 2.8% en comparación con el mismo periodo de 2025.

De acuerdo con el desglose del banco central, la captación de mayo se logró mediante 13.9 millones de operaciones.

Aunque esta cifra significa un 1.7% menos transferencias que las registradas un año antes, el menor movimiento en ventanillas se vio compensado gracias a que el monto promedio por cada envío creció 5.8%, situándose en 404 dólares por remesa.

Sin embargo, de acuerdo con  Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base, para la economía mexicana lo verdaderamente relevante no es la cifra nominal en dólares, sino el poder adquisitivo real de las remesas, el cual se calcula convirtiéndolas a pesos mexicanos con el tipo de cambio promedio del mes y ajustándolas frente a la inflación.

En este renglón, los resultados encienden las alarmas en el consumo interno, debido a que el peso mexicano mostró una fuerte apreciación anual de 10.97% durante el quinto mes del año, impactando de forma negativa el rendimiento de cada billete verde que llega a las familias mexicanas.

Siller detalló la magnitud de esta contracción económica en los hogares:“En pesos, las remesas mostraron una caída anual en mayo de 7.62 por ciento. Ajustando por inflación, el poder adquisitivo de las remesas en México cayó en el quinto mes del año 11.12% anual, siendo el decimosegundo mes consecutivo que el poder adquisitivo de las remesas registra una caída anual”.

Esta drástica reducción responde a que el tipo de cambio promedio durante mayo se ubicó en 17.3819 pesos por dólar, arrastrando una apreciación cambiaria de 8.66% que reduce el margen de maniobra de quienes dependen de este ingreso.

La analista advirtió que la situación frena de tajo el dinamismo nacional, debido a que, de acuerdo con los registros de 2025, estos flujos representaron el 3.40% del Producto Interno Brujo (PIB).

De este modo, la pérdida del poder adquisitivo de las remesas contribuye directamente al bajo crecimiento económico general.

 

Lee también

BBVA descarta freno en las remesas