Todo mundo dice que la llegada de un bebé te cambia la vida por completo, pero nunca dimensionas cuánto hasta que, después de haber sido una persona muy despreocupada, te descubres cotizando seguros de gastos médicos mayores para garantizar una atención médica de calidad, seguros de vida por si llegas a faltar y  seguros de educación para garantizar el futuro de tus hijos.

Estos son tres seguros básicos si quieres convertirte en mamá o papá, incluso si ya lo eres. Recuerda que nunca es tarde para invertir en un seguro que cuide tu cartera y te de tranquilidad.

 

Seguro de gastos médicos mayores

Si tú ya tienes un seguro de gastos médicos mayores, debes de saber que en tu póliza puedes incluir a tu conyugue así como a tus hijos menores de 25 años.

Pero si no cuentas con uno, toma en cuenta que éstos imponen un tiempo de espera de 10 meses, periodo durante el cual no brindan cobertura por gastos prenatales ni postnatales.

Esto quiere decir que si tu bebé va a nacer el próximo mes y contratas hoy un seguro de gastos médicos mayores, para poder tramitar la solicitud de adhesión a la póliza de tu bebé, el seguro no cubrirá el evento del parto o cesárea y tu bebé tendrá que pasar por ciertos trámites antes de poder ser incluido en la póliza.

 

Seguro de vida

Tener hijos te hace pensar en qué pasaría con ellos en caso de que llegaras a faltar, para ello existen los seguros de vida.

En este caso la aseguradora se compromete a pagar a tus beneficiarios una suma asegurada, es decir, un monto en caso de invalidez o fallecimiento.

Aunque también pueden cubrir supervivencia, es decir, que te da a ti la suma si continúas con vida después del plazo en que vence el seguro.

 

Seguro educativo

Estos seguros buscan constituir una garantía para los estudios superiores de los hijos, aun cuando el padre, la madre o el tutor falten por fallecimiento o resulten impedidos de aportar los recursos económicos, a causa de invalidez por un accidente o enfermedad.

Lo anterior no sucede, si el dinero se canaliza a través de instrumentos bancarios donde el ahorro queda inconcluso si el padre o madre, es decir, el contratante, fallece o queda invalido.

Con el seguro educativo, el dinero que recibirá el menor asegurado se encuentra garantizado, ya que la institución se compromete a seguir pagando el seguro hasta que el menor alcance, generalmente, los 18 años, término que indica, el momento en que la aseguradora entregará el dinero para que el hoy menor continúe sus estudios.

 

Si quieres más información acerca de estos seguros u otros puedes acercarte no sólo a las distintas empresas sino también a la Asociación Mexicanas de Instituciones de Seguros

 

 

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