La experiencia de asistir a conciertos comienza mucho antes de que las luces del escenario se enciendan. Para miles de consumidores, el proceso inicia al elegir el método de pago y ajustar el presupuesto personal para dar cabida a esta experiencia.

Un análisis sobre el comportamiento en la compra de boletos elaborado por la plataforma Aplazo revela que noviembre registra la mayor actividad en este rubro, seguido de enero. En estas fechas, el gasto promedio alcanza 2,775 pesos por transacción.

El reporte identifica a las mujeres de 26 a 35 años como el grupo con mayor dinamismo en la adquisición de entradas para conciertos y festivales.

En términos geográficos, la Ciudad de México, el Estado de México, Nuevo León y Jalisco concentran la mayoría de las operaciones, mientras que Puebla y Querétaro muestran un crecimiento sostenido.

A diferencia de los gastos cotidianos, la compra de un boleto exige una decisión rápida condicionada por preventas, disponibilidad y límites de tiempo para acceder a localidades específicas. Esta dinámica obliga a los usuarios a planear el gasto con varios meses de anticipación.

“La inclusión financiera también implica reconocer que las personas toman decisiones alrededor de aquello que valoran y no únicamente de sus gastos indispensables. En entretenimiento, el reto es ofrecer alternativas transparentes para que cada usuario pueda evaluar si una compra cabe en su presupuesto, sabiendo desde el principio cuánto pagará y en qué fechas”, señaló Alex Wieland, cofundador y Chief Revenue Officer de Aplazo.

El acceso a estos espectáculos adquiere relevancia frente al nivel de bancarización en el país. Cifras de la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2024 (ENIF), realizada por el INEGI y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, indican que solo 37.3% de la población de 18 a 70 años posee un crédito formal, y únicamente 15.7% cuenta con una tarjeta de crédito bancaria.

Esta brecha limita a una proporción significativa de la población para diferir pagos mediante esquemas tradicionales.

Ante este contexto, el modelo Buy Now, Pay Later (BNPL) surge como un esquema de financiamiento alternativo que divide el costo total en parcialidades quincenales fijas, con plazos y montos claros desde el primer momento.

La adopción de estas herramientas confirma que el entretenimiento forma parte integral de las decisiones financieras de los mexicanos, lo cual demanda soluciones de pago transparentes, flexibles y accesibles para los distintos segmentos de la población.

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