Las remesas familiares enviadas a México registraron un importante revés en agosto de 2025, al experimentar una contracción del 8.3% a tasa anual y sumar un flujo de 5,578 millones de dólares, de acuerdo con datos del Banco de México (Banxico).

Esta caída marca el quinto mes consecutivo de descensos anuales, una señal de debilidad que afecta directamente a la economía de miles de hogares que dependen de estos ingresos.

Juan José Li Ng, economista de BBVA México, destacó que esta racha no fue repentina, pues siguió después de un periodo de 17 meses de incertidumbre en que registraron altibajos.

En el acumulado de los primeros ocho meses de 2025, las remesas sumaron 40,467 millones de dólares, lo que significa una disminución del 5.9% respecto a los 43,001 millones de dólares registrados en el mismo periodo del año anterior.

Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base, vincula la debilidad en los envíos de 2025 directamente a la situación anti-migratoria en Estados Unidos.

Además del factor económico, el miedo es un inhibidor. “Esto hace que las personas indocumentadas eviten salir a trabajar o realizar otras actividades”.

 

Poder adquisitivo se desploma

La principal preocupación para la economía mexicana se centra en el poder adquisitivo real de las remesas una vez que son convertidas a pesos.

La apreciación anual del peso de 2.32% en agosto tuvo un efecto negativo al reducir el valor de la divisa en moneda nacional.

Siller detalló que, “en pesos, las remesas mostraron una caída anual de 10.42 por ciento”. Sin embargo, el impacto se agrava al descontar la inflación: “Ajustando por inflación, el poder adquisitivo de las remesas en México cayó en agosto 13.50% anual, siendo el tercer mes consecutivo que las remesas registran una caída anual”.

 

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