Por Ion Jauregui
Bayer (ETR:BAYN) anunció una inversión de 2.200 millones de dólares para construir un nuevo complejo de fabricación farmacéutica en New Albany, Ohio, que generará unos 600 empleos permanentes y 1.500 temporales durante la construcción. La planta de sustancias activas entrará en funcionamiento en 2031, y la de producto terminado en 2034.
El presidente estadounidense, Donald Trump, atribuyó la decisión a su política de aranceles farmacéuticos, que según la Casa Blanca ha generado más de 600.000 millones de dólares en nuevas inversiones del sector en el país, una cifra no verificada de forma independiente.
Estados Unidos representa ya el 35% de la facturación de la división farmacéutica de Bayer, frente al 20% de 2018, y la compañía afirma haber destinado más de 7.000 millones de dólares a investigación, desarrollo y producción farmacéutica en suelo estadounidense en los últimos cinco años.
El anuncio se suma al de otras multinacionales europeas que han trasladado producción e inversión a Estados Unidos ante la amenaza arancelaria, mientras mantienen recortes de costes y plantilla en sus mercados de origen.
Análisis fundamental
La inversión en Ohio debe leerse como una apuesta por el crecimiento futuro del negocio farmacéutico, el segmento menos castigado de Bayer, más que como una señal de fortaleza financiera inmediata.
El grupo encadena tres ejercicios consecutivos de pérdidas, con un resultado de -3,68 euros por acción en 2025, lastrado por los litigios del glifosato derivados de la compra de Monsanto, que ya han costado a la compañía más de 10.000 millones de dólares, con decenas de miles de demandas aún abiertas en Estados Unidos.
La dirección ha advertido de que el flujo de caja libre de 2026 podría volver a ser negativo por los pagos previstos en acuerdos judiciales, mientras la empresa apela ante el Tribunal Supremo estadounidense para limitar el impacto futuro de estos procesos.
La deuda neta sobre EBITDA se sitúa en un nivel elevado, cercano a 9,5 veces, lo que ha llevado a mantener un dividendo simbólico de 0,11 euros por acción como parte del plan de desapalancamiento.
Análisis técnico
Las acciones de Bayer cotizaban esta mañana en torno a 48,97 euros, tras una semana marcada por la aparición de una figura de tres cuervos que devolvió el precio por debajo de la zona desde la que partió el impulso hacia los máximos de 53,83 euros. La cotización perdió las medias móviles de 50 y 100 sesiones.
El RSI se encuentra en sobreventa excesiva, en el 32,70%, y el MACD cuenta una historia que rima con la anterior.
Los niveles de sobreventa extrema suelen asociarse con un agotamiento del impulso vendedor que podría abrir paso a un rebote técnico de corto plazo. Mientras el precio no recupere las medias de 50 y 100 sesiones, el sesgo seguirá siendo correctivo, con los 53,83 euros como referencia de resistencia.
Perspectivas
Con el litigio del glifosato pendiente de resolución en el Tribunal Supremo, espero que el valor continúe expuesto a titulares legales y políticos más que a sus propios fundamentales operativos.
La inversión en Ohio refuerza la narrativa de crecimiento a largo plazo en EE.UU., pero no altera la ecuación de corto plazo marcada por la sobreventa técnica y el riesgo legal pendiente.
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