Por Ion Jauregui – Analista en ActivTrades
La compañía NVIDIA presentará sus resultados del segundo trimestre fiscal el 26 de agosto, mientras que entre el 27 y el 29 de agosto se celebrará el simposio de Jackson Hole.
Ambos acontecimientos llegan en un momento especialmente sensible para las bolsas, después de la reciente presión ejercida por el repunte de los rendimientos de la deuda estadounidense sobre las compañías tecnológicas y las elevadas valoraciones asociadas a la inteligencia artificial.
Los resultados de NVIDIA serán especialmente relevantes porque permitirán comprobar si el fuerte crecimiento de la demanda vinculada a la IA continúa respaldando las expectativas del mercado.
El mercado mantiene unas expectativas muy elevadas sobre la compañía.
El crecimiento de NVIDIA sigue estando estrechamente relacionado con la inversión de las grandes empresas tecnológicas en infraestructura de inteligencia artificial, pero precisamente esa fortaleza hace que cualquier desviación respecto a las previsiones pueda generar una reacción importante en el precio.
Al mismo tiempo, la evolución de los tipos de interés seguirá siendo determinante.
Un entorno de tipos más favorable podría volver a impulsar las compañías de crecimiento, mientras que unos rendimientos elevados podrían favorecer una rotación de capital hacia otros segmentos del mercado.
“En mi opinión, no estamos necesariamente ante una salida de dinero de la tecnología, sino ante un movimiento de capital desde áreas con valoraciones más exigentes hacia otras oportunidades dentro del mercado”.
Desde el punto de vista técnico, NVIDIA cerró el viernes en 214.59 dólares, después de corregir durante toda la semana desde los 227.90 dólares.
El retroceso ha llevado nuevamente al precio hacia el soporte observado el 22 de julio, mientras la cotización continúa desarrollando un proceso de rango en una zona próxima a máximos.
Las medias móviles mantienen una direccionalidad alcista, por lo que la estructura principal continúa siendo positiva.
Sin embargo, los indicadores comienzan a mostrar una pérdida de impulso.
El RSI se sitúa alrededor del 50%, reflejando equilibrio entre compradores y vendedores, mientras que el MACD ha comenzado a perder fuerza, con la media y la señal todavía por encima de cero, aunque con un histograma incipientemente negativo.
Por ahora, esto apunta a una posible fase de consolidación o corrección, pero no confirma un cambio de tendencia.
La reacción de NVIDIA dependerá, por tanto, de la combinación entre resultados y expectativas de política monetaria.
Si las cuentas confirman la fortaleza de la demanda de inteligencia artificial y Jackson Hole ofrece un mensaje positivo para los activos de riesgo, la cotización podría recuperar los 227.90 dólares y avanzar posteriormente hacia los máximos de 236.51 dólares.
Por el contrario, si los resultados decepcionan o la Reserva Federal adopta un tono menos favorable para la renta variable, la presión vendedora podría aumentar y llevar al precio hacia el soporte fuerte de los 190 dólares.
Mientras las medias móviles continúen orientadas al alza, considero que el escenario principal sigue siendo el de consolidación dentro de una tendencia positiva.
La pérdida de momentum reflejada por el MACD aconseja, no obstante, mantener la atención sobre los soportes.
NVIDIA se encuentra en una zona de definición: una ruptura de los máximos podría reactivar el movimiento alcista, mientras que la pérdida de los soportes actuales abriría la puerta a una corrección más profunda hacia los 190 dólares.
Esta semana, resultados y Jackson Hole pueden proporcionar el catalizador necesario para determinar hacia qué extremo se resuelve finalmente el rango.
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