Al arranque de esta semana, los mercados de valores y el mercado petrolero se ven presionados por el conflicto bélico en Medio Oriente.

Por un lado, Wall Street se mantiene en la incertidumbre: los principales índices se mantienen dentro de una tendencia subyacente aún alcista, aunque en una fase correctiva —y por lo tanto distributiva— que enfatiza posibles niveles de soporte clave.

Estos podrían, teóricamente, superarse si las tensiones internacionales aumentaran aún más, advirtió Saverio Berlinzani, analista ActivTrades.

El experto explicó que una de las principales razones de un posible deterioro de la confianza se refiere a los efectos que un conflicto prolongado en Irán podría tener en la economía mundial.

Las consecuencias para los precios del petróleo, vinculadas a un posible cierre del Estrecho de Ormuz —por donde pasa el 20% del petróleo mundial— ya son evidentes.

El WTI superó los 80 dólares por barril, para luego retroceder temporalmente hasta los 78 dólares, una corrección que aún no permite hablar de una vuelta a la normalidad.

Además del petróleo, la tensión también es evidente en los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense, que han superado el 4,13% en el bono a 10 años tras un período de relativa calma.

“Esta tendencia refleja los riesgos de inflación y lleva a los operadores a pronosticar solo un recorte de tipos este año, en lugar de dos o tres, como parecía probable hasta hace unas semanas”.

En este escenario, se observa una rotación de cartera entre acciones de crecimiento y de valor, un movimiento que, sin embargo, no parece suficiente para abordar una posible ola de ventas vinculada a cuestiones geopolíticas.

La crisis de Oriente Medio se ve agravada por el conflicto, ahora casi olvidado, entre Rusia y Ucrania, lo que exacerba la incertidumbre general.

Se dispara precio del Brent

Ion Jauregui, Analista de ActivTrades, abundó que el mercado petrolero ha comenzado la semana con una fuerte volatilidad impulsada por la escalada geopolítica en Oriente Medio.

El crudo Brent, referencia internacional, se disparó hasta niveles cercanos a los 120 dólares por barril, máximos no vistos en casi cuatro años, antes de moderar parte de las ganancias durante la madrugada del lunes.

Este movimiento refleja el aumento de la prima de riesgo energética tras la intensificación del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, y la creciente preocupación por el tránsito de petróleo a través del Estrecho de Ormuz, una ruta por la que normalmente pasa aproximadamente el 20% del comercio mundial de crudo.

Al inicio de la semana, los futuros del Brent superaron ampliamente el rango de 115-119 dólares, impulsados por el temor a interrupciones en el suministro regional, aunque posteriormente experimentaron un retroceso técnico tras el fuerte repunte acumulado en los últimos días.

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