El precio del oro alcanzó un nuevo máximo histórico en la madrugada del viernes 23 de enero de 2026, antes de retroceder a niveles ligeramente superiores a los 4.900 dólares.
De acuerdo con Ricardo Evangelista, analista de ActivTrades, diversos factores mueven el precio del oro.
“A pesar de un cierto alivio a corto plazo en las tensiones geopolíticas, tras la retirada del presidente estadounidense de estar al borde de una guerra comercial con Europa por Groenlandia y la desestimación de la posibilidad de recurrir a la fuerza, el contexto geopolítico global sigue siendo turbulento e impredecible”.
Señaló que la guerra en Ucrania, el riesgo de un ataque estadounidense a gran escala contra Irán y las grietas cada vez más visibles en la tradicional alianza occidental siguen reforzando el atractivo del oro como refugio seguro.
Al mismo tiempo, el dólar estadounidense se mantiene a la baja frente a otras divisas importantes, una dinámica que proporciona un respaldo adicional al metal precioso.
Por su parte, las expectativas del mercado sobre la política monetaria de la Reserva Federal son cada vez más moderadas, ya que la presión política de la Casa Blanca parece superar los datos económicos.
Las cifras publicadas ayer mostraron un crecimiento del PIB del tercer trimestre del 4,4 %, superando las expectativas, mientras que la última lectura de la inflación subió al 2.8 %.
Sin embargo, las expectativas moderadas de la Fed siguen pesando sobre el dólar, lo que añade más impulso al oro y crea margen para ganancias adicionales en sus precios, concluyó.
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