Las fiestas han quedado atrás, dejando a su paso una realidad ineludible para miles de familias mexicanas: el ajuste de cuentas.
Ante la presión económica que caracteriza el arranque de 2026, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ha emitido una serie de recomendaciones estratégicas para mitigar los efectos de la llamada cuesta de enero y evitar que el presupuesto familiar colapse antes de la primera quincena de febrero.
Para el organismo, la clave de la supervivencia financiera en este periodo no radica en el cese total del consumo, sino en la priorización y la administración inteligente de los recursos restantes.
Una de las advertencias más enfáticas de la Profeco es la gestión de los compromisos financieros adquiridos durante las fiestas.
El organismo sugiere que, si aún se cuenta con remanentes de los ingresos de diciembre, estos deben dirigirse de inmediato a los pagos inevitables.
“Es primordial liquidar las deudas que tengan una mayor tasa de interés”, señala la Procuraduría, advirtiendo que el costo del crédito puede convertirse en una bola de nieve si no se atiende con prontitud al inicio del año.
Asimismo, ante la llegada de ingresos extraordinarios como cajas de ahorro o bonos de productividad que suelen entregarse en estas fechas, la recomendación es clara: planear antes de gastar.
El objetivo es destinar una parte sustancial al ahorro para que funcione como un soporte ante posibles emergencias que puedan surgir en el primer trimestre.
El ahorro está en la cocina
Dado que el sector de alimentos es uno de los que más presión ejerce sobre el bolsillo, la Profeco propone un retorno a la planificación semanal.
Hacer un presupuesto estricto de lo que se necesita y no salirse de él es la primera línea de defensa contra el desperdicio y el sobregasto.
Dentro del hogar, la institución sugiere tácticas de aprovechamiento máximo:
- Inventarios semanales: Revisar el refrigerador y la alacena antes de ir al supermercado para evitar compras duplicadas.
- Conservación estratégica: Almacenar correctamente los alimentos, congelar excedentes y reutilizar los sobrantes de forma creativa.
- Consumo estacional: Optar por frutas y verduras de temporada, las cuales ofrecen una mejor relación calidad-precio y mayor valor nutricional.
Fugas invisibles y herramientas digitales
La dependencia también hace un llamado a vigilar los denominados “gastos hormiga”. Esas compras diarias de café, refrescos, botanas y propinas que, aunque parecen insignificantes de manera aislada, representan una fuga importante de capital cuando se acumulan al final del mes.
Finalmente, para empoderar al consumidor frente a las variaciones de precios en el mercado, la Profeco recuerda la disponibilidad de la herramienta digital “Quién es Quién en los Precios”.
A través de su portal oficial, los usuarios pueden comparar costos de productos básicos en distintos establecimientos, permitiendo una toma de decisiones basada en datos y no en la urgencia.
La cuesta de enero puede ser pronunciada, pero con una disciplina basada en el presupuesto y el uso de herramientas de comparación, los consumidores mexicanos pueden transitar este periodo con mayor estabilidad y menos sobresaltos.
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