Se estima que el mercado de influencers en América Latina alcanzará los 31 mil millones de dólares para 2027.

Sin embargo, en México se está gestando un fenómeno contra-intuitivo: una ola de creadores de contenido está abandonando la dedicación exclusiva a las redes para regresar a la oficina y al empleo formal.

Desde la EAE Business School, se analiza este cambio de paradigma y se han encontrado que el trabajo soñado tiene sus retos, principalmente financieros.

“Si bien ser influencer parecía el trabajo soñado, la realidad financiera en México es distinta: la mayoría de los creadores (nano y micro influencers) ven ganancias que oscilan apenas entre los 50 y 500 dólares (800 a 8,950 pesos por publicación, enfrentándose a una inestabilidad que ha vuelto atractivo nuevamente el salario fijo”.

Puntos clave de la tendencia

El fin del “sueño” exclusivo: La dependencia total de los algoritmos y los views ha creado una inseguridad financiera insostenible para la mayoría.

Búsqueda de beneficios tradicionales: Más allá del dinero, los creadores están volviendo a las empresas buscando salud, vacaciones pagadas y estabilidad emocional.

El nuevo modelo de éxito: Según Alexia De la Morena, experta de EAE Business School, el futuro no es vivir de “likes”, sino utilizar la influencia como complemento de una carrera profesional diversificada y estructurada.

La narrativa ha cambiado: el éxito ya no es solo viralidad, sino resiliencia financiera.

 

Lee también: Aumento al salario mínimo, te decimos cuánto debes recibir