Diciembre marca el inicio de una de las tradiciones más queridas y socialmente activas: las posadas decembrinas.
Este maratón festivo, que arranca formalmente el 16 de diciembre y culmina con la cena de Nochebuena, va más allá de su trasfondo espiritual para consolidarse como un pilar de unión y convivencia familiar.
No obstante, el espíritu de la fiesta trae consigo un riesgo latente para las carteras de los mexicanos: el gasto impulsivo.
Ante esto, la planeación se vuelve el arma más efectiva para disfrutar sin que las finanzas del siguiente mes se vean comprometidas.
Juan Luis Ordaz, director de Estudios Económicos de Banamex, advierte sobre la necesidad de adoptar una estrategia financiera inteligente para estas fechas.
“El entusiasmo de este maratón de posadas suele venir acompañado de un riesgo silencioso: el gasto impulsivo. La emoción del momento facilita que la cartera se abra más de la cuenta”, señala el especialista.
Por ello, destaca que “planear con inteligencia cada celebración se vuelve clave para disfrutar sin comprometer las finanzas de enero”.
Cooperación, la estrategia
La recomendación fundamental de Ordaz se centra en el trabajo en equipo y la colaboración para la organización.
Evitar que la carga económica recaiga en una sola persona es el primer paso para sortear los costos que implican insumos como velitas, comida, decoración, piñatas y ponche.
El director de Estudios Económicos sugiere aplicar la máxima de “planear en colectivo: la clave está en compartir”, pues repartir responsabilidades en la lista de insumos “permite optimizar recursos y evitar duplicar gastos”.
Además del ahorro económico directo, esta dinámica fortalece el tejido social de la reunión. “La organización conjunta fortalece la convivencia incluso antes de que empiece la fiesta”, apunta Ordaz.
Creatividad y tecnología al servicio del ahorro
La guía práctica del economista para unas posadas “memorables… y amigables con tu presupuesto” enfatiza el uso inteligente de los recursos disponibles.
Aprovechar talentos: Repartir tareas según las habilidades de los participantes (quién es el cocinero, quién tiene el mejor espacio, quién decora) no solo eficienta la logística, sino que también reduce costos.
Aliado digital: Ordaz sugiere utilizar herramientas digitales —desde hojas colaborativas hasta chats— para el control de presupuestos y compras.
La tecnología, afirma, “permite llevar un control de compras, roles y presupuestos. Organizar con anticipación evita gastos de último minuto”.
Lo ‘hecho en casa’ gana: La decoración y la tradicional piñata de siete picos no tienen por qué ser caras. Elaborarlas de forma casera es una actividad “divertida, económica y perfecta para involucrar a niñas, niños y adultos”.
Lee también
Peregrinaciones y posadas golpean los bolsillos de los mexicanos
