Nu México, la plataforma de servicios financieros que está próxima a completar su proceso de transformación para operar como banco en el país, anunció un plan de inversión de 2 mil 500 millones de dólares durante los próximos cinco años.
Esta cifra representa aproximadamente el doble de lo que la compañía ha invertido en México en sus primeros seis años de vida.
Armando Herrera, director general de Nu México, destacó que el monto busca consolidar su presencia en el mercado y expandir la oferta de productos y servicios digitales a su creciente base de clientes.
La aspiración de Nu México es clara: “Queremos convertirnos en la relación bancaria número uno de los clientes y en el banco digital más grande de México por número de usuarios”.
La inversión también está ligada al compromiso de seguir profundizando en la inclusión y salud financiera, especialmente en el fortalecimiento de la oferta de crédito.
La compañía busca servir al 65% de la población que aún no tiene acceso a servicios digitales , reconociendo el potencial transformador de estos servicios.
Tecnología e inclusión financiera, ejes centrales
Gran parte de los recursos se destinarán a fortalecer la tecnología, las capacidades, la gente y el aprendizaje.
El director general enfatizó que el objetivo es seguir innovando para atender continuamente las necesidades, preocupaciones, sueños y metas de los clientes.
“Buscamos adaptar la plataforma al consumidor” y “tener nuevos mecanismos”, afirmó el directivo.
Herrera destacó que la misión de Nu México va más allá de la mera inclusión financiera, buscando impulsar la salud financiera de los usuarios.
La empresa ya cuenta con más de 13 millones de clientes en México, los cuales utilizan productos como tarjetas de crédito, cuentas de débito, y préstamos personales.
Un dato relevante sobre su producto de ahorro es que el 60% de sus clientes son ahorradores por primera vez.
Así, a través de productos como las “cajitas” y la recién lanzada “cajita turbo” , Nu México busca fomentar el hábito del ahorro y la digitalización de los hábitos de pago, haciendo más comprensible el concepto de interés compuesto.
“Cada producto está pensado en el usuario final y cuáles serían los problemas que podrían ayudarle en su día a día”.
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