El fenómeno de la informalidad laboral en México ha marcado un nuevo record durante el tercer trimestre de 2025.
Un total de 33 millones de personas obtienen sus ingresos de actividades que caen dentro de este esquema, una cifra que representa más de la mitad de la población ocupada del país y el nivel más alto reportado en lo que va del año.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la población ocupada en el tercer trimestre de 2025 ascendió a 59.5 millones de personas. De este universo, los 33 millones de trabajadores informales equivalen a una tasa del 55.4 por ciento.
Frente al tercer trimestre de 2024, cuando se contabilizaron 32.5 millones de personas en la informalidad (con una tasa del 54.6%), el periodo de abril a junio de 2025 registró un incremento de cerca de 500 mil personas y un aumento de 0.8 puntos porcentuales en la tasa.
Fernando Bermúdez Pire, director de Relaciones Corporativas de la consultoría especializada en capital humano ManpowerGroup, consideró que el aumento de la informalidad no sólo refleja un reto económico, sino una realidad que limita el desarrollo laboral de millones de personas.
“Más de la mitad de la fuerza laboral en México trabaja sin prestaciones ni seguridad social, y eso frena el crecimiento del país”, afirmó Bermúdez Pire.
Vulnerabilidad se perpetúa
El directivo hizo hincapié en las consecuencias sociales y económicas de la precariedad laboral, destacando cómo este modelo de ocupación condena a los trabajadores a una constante fragilidad.
“La informalidad perpetúa la vulnerabilidad de trabajadores sin prestaciones, sin ahorro para el retiro y sin estabilidad”, señaló.
Ante este panorama, Bermúdez Pire recalcó la urgencia de adoptar medidas que permitan la transición hacia el empleo formal, pero con un enfoque adaptado a las necesidades actuales del mercado.
“Necesitamos mecanismos de contratación formal flexibles y políticas de formalización laboral acordes con la realidad del mercado laboral hoy”.
Desigualdad regional acentúa problema
Los datos por entidad federativa expusieron la profunda desigualdad de oportunidades que prevalece en el país, mostrando un claro contraste entre el sur-sureste y el norte de México.
Las entidades del sur y sureste concentraron las tasas más elevadas de informalidad en el tercer trimestre de 2025, superando el 77% en casi todos los casos. Los estados con los niveles más altos son:
Oaxaca: 80.1 %
Guerrero: 77.2 %
Chiapas: 77.0 %
En la otra cara de la moneda, los estados del norte del país exhibieron los niveles más bajos de empleo informal con sus tasas cerca o por debajo del 35%, lo que evidencia la disparidad en sus mercados laborales.
Coahuila: 33.3 %
Nuevo León: 34.2 %
Chihuahua: 36.5 %
El director de Relaciones Corporativas de ManpowerGroup concluyó que esta polarización geográfica exige una acción inmediata y focalizada por parte de las autoridades.
“Los contrastes regionales, entre las tasas de informalidad de las diferentes entidades federativas evidencian la desigualdad de oportunidades laborales en el país. Atender los territorios donde el fenómeno es más agudo, para mejorar las condiciones laborales y fortalecer la competitividad nacional, necesita volverse prioritario”, sentenció.
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