El crecimiento de la economía mexicana experimentará una aceleración significativa a partir de 2026, una vez que se disipen factores de incertidumbre y se consoliden grandes proyectos de inversión.
Así lo estimó Emilio Romano, director general de Bank of America (BofA) en México, quien destacó tres pilares fundamentales para este impulso: la clarificación de las reglas comerciales de América del Norte, la detonación de inversiones gracias al Plan México y la derrama económica derivada del Mundial de Futbol.
Romano reconoció que el inicio del sexenio será débil, con una proyección de crecimiento económico de apenas 0.6% para este año.
No obstante, anticipó que la economía avanzará al menos un 1.0 por ciento durante el segundo año de gobierno, con riesgos al alza.
El banquero enfatizó que la renegociación de las reglas comerciales en América del Norte será clave para la redistribución global de las cadenas de suministros.
Indicó que el Plan México impulsado por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum es una hoja de ruta para detonar el crecimiento interno.
Finalmente, consideró que México pasará “más rápido de lo que esperamos” de ser catalogado como una economía emergente a un país desarrollado, siempre y cuando existan confianza y reglas claras para los inversionistas.
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