El Tren Interurbano “El Insurgente”, México-Toluca, avanza hacia su conclusión total, afirmó la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT).
La dependencia informó que la obra civil ha finalizado, permitiendo a los trabajos concentrarse en la última etapa de instalación de sistemas, con miras a su inauguración prevista a principios de 2026.
El proyecto busca establecer un trayecto de 57.7 kilómetros que conectará la estación de Zinacantepec, en el Estado de México, con la terminal Observatorio, en la Ciudad de México.
Una vez en operación total, se estima que transportará a 140 mil pasajeros diarios en un recorrido que durará menos de 60 minutos.
Sistemas y pruebas previas a la apertura
Con la obra civil terminada, el enfoque actual se centra en la instalación de los sistemas electromecánicos, incluyendo cableado de media y baja tensión, sistemas de señalización y de telecomunicaciones.
De manera simultánea, se realizan pruebas de seguridad exhaustivas para garantizar el correcto funcionamiento del sistema antes de su apertura completa.
Las estaciones Santa Fe y Vasco de Quiroga son objeto de revisiones minuciosas en su equipamiento electromecánico y en la urbanización de las vialidades de acceso.
El proyecto destaca por su visión de mejorar la vida de los habitantes de la Zona Metropolitana de Toluca y del poniente de la capital.
Ingeniería innovadora y cuidado ambiental
Uno de los elementos de ingeniería más sobresalientes del tramo final es el Puente Atirantado, descrito por la SICT como único en el mundo debido a su diseño en curva y su uso para rieles.
“Fue construido con cinco claros con tirantes de acero, pendiente de uno por ciento y curvatura de 800 metros”, detalla el comunicado de la SICT.
En la edificación de esta estructura se utilizaron seis mil toneladas de acero de refuerzo y 400 toneladas en el acero de tirantes.
Esta infraestructura no sólo destaca por su magnitud, sino por su diseño estratégico que libra la zona ecológica de la región (cerca del Bosque de Chapultepec y la Universidad de la Salud) y protege el manantial que se encuentra debajo, demostrando una conciencia ambiental en el desarrollo del proyecto.
Es relevante señalar que, tras la operación inicial, en la terminal Observatorio continuarán las labores para construir el Centro de Transferencia Modal (CETRAM) y facilitar el arribo de la Línea 12 del Metro, como parte de las fases subsecuentes del proyecto.
La SICT subraya que este proyecto representa un hito en el renacimiento de los trenes mexicanos.
Lee también
Cuesta mil 550 mdp libramiento para conectar el Tren Maya de carga a Progreso
