La informalidad laboral, la falta de ingresos, baja educación financiera y poca confianza en las instituciones financieras son los principales obstáculos para que los mexicanos accedan a un retiro digno.

De acuerdo con el estudio “México, ¿cómo vamos con el ahorro para el retiro? 2025”, de Vanguard y México ¿cómo vamos? se detalla que el mercado potencial de ahorro formal en México ya alcanza 28 millones de personas, 18% más que en 2022.

Sin embargo, el 54.5% de los trabajadores en México tiene un empleo informal, lo que limita su acceso a seguridad social y ahorro para el retiro.

La informalidad laboral afecta a más de la mitad de los trabajadores, con una ligera sobrerrepresentación femenina (54.9% vs. 53.9%).

En tanto, solo el 42.2% de la población cuenta con una AFORE. Aunque esta cifra representa un aumento de tres puntos porcentuales desde 2021, persiste una brecha de género de 17.2 puntos en el acceso: 51.4% de los hombres frente a 34.2% de las mujeres.

En cuanto a la participación laboral total, esta alcanza el 59.9%, con una diferencia de 28.9 puntos entre hombres (75.3%) y mujeres (46.4%).

Por su parte aunque las aportaciones voluntarias crecieron de 5.7% en 2021 a 7.9% en 2024, aún resultan insuficientes para garantizar un retiro digno.

La falta de ingresos, la baja educación financiera y poca confianza en las instituciones financieras siguen siendo los principales obstáculos.

Además, la mayoría de las personas desconocen que pueden realizar aportaciones voluntarias o no saben cómo hacerlo.

En el estudio, se destaca que los trabajadores informales deben superar más pasos para poder ahorrar, incluyendo la decisión de hacerlo y la confianza en el sistema financiero.

Mientras los trabajadores formales son afiliados automáticamente a una Afore, los informales enfrentan múltiples fricciones.

En ambos casos, persisten desafíos como subestimar la importancia del futuro, vencer la aversión a la pérdida, asumir la responsabilidad del retiro y evitar decisiones financieras complejas.

Vanguard y México ¿cómo vamos? compartieron siete recomendaciones para impulsar el ahorro y la inclusión financiera:

  1. Herramientas digitales: Promover aplicaciones y plataformas móviles fáciles de usar.
  1. Inclusión automática: Vincular trámites como el INE con la apertura de cuentas Afores digitales, acompañadas de incentivos y educación financiera.
  1. Incentivos fiscales claros: Comunicar los beneficios del ahorro formal frente a esquemas informales para hacerlo más competitivo frente a opciones informales como las tandas.
  1. Educación financiera innovadora: Utilizar juegos, simuladores y asesoría conductual.
  1. Formalización del ahorro informal: Integrar esquemas comunitarios al sistema financiero formal mediante plataformas digitales.
  1. Confianza institucional: Mejorar la comunicación, mostrar resultados y combatir la desinformación.
  1. Trámites simples: Diseñar procesos intuitivos, incluyentes y accesibles para fomentar la adopción de productos financieros formales.

 

Lee también: Planeación para el retiro, un reto frente a la esperanza de vida