Más allá de la educación tradicional, inculcar la educación financiera a los hijos se perfila como un “legado de vida” que los preparará para enfrentar su adultez con mejores herramientas en el manejo de sus recursos, de acuerdo con un análisis del banco HSBC México.
La institución financiera enfatiza que esta enseñanza va más allá del uso de productos bancarios y se centra en la correcta administración del dinero, iniciando desde conceptos tan básicos como el ahorro.
La educación financiera abarca la transmisión de conocimientos fundamentales para el buen uso del dinero, que con el tiempo se extiende a ideas más complejas como el presupuesto, el gasto responsable, el crédito, la inversión y los seguros.
Esta formación resulta crucial para cualquier persona, independientemente de la carrera o profesión que elijan en el futuro, pues la capacidad de “cuidar y saber emplear sus recursos para construir su patrimonio será útil para todos en general”.
El rol insustituible de los padres
Los padres de familia son considerados actores primordiales en este proceso educativo. Mario Arias, Ombudsman de HSBC México, subraya la influencia directa que tienen en la formación de la relación de sus hijos con el dinero.
“Los padres pueden jugar un rol importante en la educación financiera futura de los hijos. Son a los primeros que escuchan y quienes pueden guiarlos para que su relación con el dinero sea la mejor”, afirmó Arias.
Esta guía se promueve de manera efectiva a través del ejemplo, que la institución bancaria considera fundamental.
Una gestión sana de los recursos familiares, el control del gasto, la seriedad en el pago oportuno de obligaciones y un conocimiento adecuado de los productos crediticios disponibles son elementos clave que los hijos observarán y adoptarán.
Lee también
