La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) ha revocado la autorización para que CIBanco opere como institución de banca múltiple, marcando el final de un declive que se aceleró tras ser señalado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos por presuntamente permitir operaciones de lavado de dinero.
Aunque la acusación de las autoridades estadounidenses a finales de junio pasado fue el catalizador, el proceso de liquidación se formaliza tras una solicitud de la propia institución, según lo confirmado por el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB).
El IPAB precisó en su portal que CIBanco optó por solicitar a la CNBV la revocación voluntaria de su licencia, una decisión que se tomó por acuerdo de su asamblea general de accionistas.
Este paso fue considerado por los accionistas como la “mejor opción para los intereses de sus clientes”, de acuerdo con la información difundida por el organismo de protección al ahorro.
IPAB garantiza depósitos
Derivado de la revocación, se ha iniciado formalmente el proceso de liquidación del banco, lo que activa de inmediato la cobertura del IPAB para las obligaciones garantizadas.
Este proceso, crucial para proteger los fondos de los cuentahabientes, comenzará a partir del próximo lunes 13 de octubre de 2025.
“Los depósitos que tienes en CIBanco están cubiertos por el IPAB hasta por 400 mil Unidades de Inversión por persona ($3,424,262.40 pesos, al 10 de octubre de 2025)”.
No obstante, el organismo puntualizó que esta cobertura “es aplicable sólo a aquellos productos considerados depósitos asegurados y que no sean objeto de exclusión de cobertura”.
Es importante notar que el seguro de depósito no se extiende a favor de accionistas, miembros del consejo de administración y funcionarios de los dos primeros niveles jerárquicos del banco.
Desmantelamiento gradual
La revocación de la licencia es el desenlace de una crisis que se hizo pública con las acusaciones del Tesoro de Estados Unidos, las cuales también involucraron a Intercam y Vector Casa de Bolsa.
En el caso específico de CIBanco, la coyuntura llevó a la venta y desmantelamiento gradual de divisiones clave de su negocio.
Su negocio fiduciario fue adquirido por Multiva, mientras que la cartera de crédito automotriz quedó en manos de BanCoppel.
A pesar de la liquidación, la obligación crediticia de los clientes se mantiene. El IPAB fue claro al precisar que las personas que mantienen créditos con CIBanco “deberán continuar realizando el pago de los mismos”.
La entidad que administre estos créditos será anunciada como parte del proceso de liquidación.
Lee también
CNBV multa a bancos señalados por EU
