La inflación general en México repuntó por segundo mes consecutivo en septiembre, alcanzando una tasa anual de 3.76%, según datos revelados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
A pesar de la aceleración, este nivel se mantuvo dentro del rango de tolerancia establecido por el Banco de México (Banxico), fijado en 3.0% con una variación de +/- un punto porcentual.
El incremento de precios al consumidor durante el noveno mes del año fue impulsado principalmente por el avance de costos en diversos bienes y servicios, algunos de ellos con impacto directo en el gasto de las familias.
Presión en componentes clave
Un dato central que arrojan las cifras del Inegi es el comportamiento del índice de precios subyacente, considerado un termómetro clave para la trayectoria de la inflación a largo plazo al excluir productos de alta volatilidad.
Este indicador se situó en 4.28% a tasa anual, lo que refleja una presión continua en el componente estructural de los precios.
Por otro lado, el índice de precios no subyacente, que incorpora productos con mayor fluctuación como agropecuarios, energéticos y tarifas del gobierno, registró un crecimiento anual más moderado, de 2.02 por ciento.
Detonantes
La aceleración observada en septiembre tiene sus raíces en el encarecimiento de productos y servicios esenciales. El Inegi destacó, en sus reportes, varios de los rubros que más contribuyeron al alza mensual.
Entre los factores de mayor impacto, destacan los incrementos en:
- Vivienda propia, que reportó un incremento mensual de 0.21 por ciento.
- Servicios educativos de primaria, con una fuerte alza de 5.98 por ciento, coincidiendo con el inicio del ciclo escolar.
- Loncherías, fondas, torterías y taquerías, establecimientos de consumo básico que mostraron un encarecimiento de 0.47 por ciento.
El incremento en estos rubros ilustra cómo la presión inflacionaria se está sintiendo en áreas sensibles como la alimentación fuera de casa y la vivienda, así como en gastos cíclicos como la educación.
Aunque la inflación general se mantiene en el rango de Banxico, la dinámica del componente subyacente y el aumento puntual en alimentos y servicios sugieren que la vigilancia debe mantenerse activa por parte de las autoridades monetarias para asegurar la convergencia hacia el objetivo de 3.0 por ciento.
Lee también
