Por Enrique Hernández
No todo lo que brilla es oro. Y eso lo están viendo las inversiones en platino, que han recibido más rendimientos por sus compras de ese metal que la mismísima plata o el oro, un elemento químico que ha tenido precios récords nunca antes vistos en el mercado de futuros y en las bolsas de valores.
De enero hasta el 21 de septiembre de 2025, los inversionistas han recibido una ganancia de 76 por ciento por sus compras de platino frente a un rendimiento 58 por ciento dado por la plata 44 por ciento otorgado por el oro, según ActivTrader la plataforma de trading de ActivTrades.
Al 29 de septiembre de 2025, el precio del platino cerró en mil 614 dólares en el mercado de futuros de Nueva York, cuando a inicios del año cotizaba en 916 dólares.
Ese mismo día, la plata cotizó en 46.87 dólares frente a los 29.57 dólares de inicios de 2025. Y en el caso del oro terminó en 3 mil 828 mil dólares, cuando en enero de 2025 valía 2 mil 653 mil dólares.

¿Qué pasa con el oro?
El oro se acerca a máximos históricos como refugio, sostiene Emanuel Juárez, analista de mercados financieros de HF Markets.
Agrega que la demanda de oro se sostiene por la incertidumbre geopolítica y por las compras de bancos centrales que refuerzan su rol como reserva de valor.
Un análisis del banco suizo UBS detalla que el oro cotiza en torno a los 3 mil 674 dólares muy cerca de sus máximos históricos por la política monetaria de Estados Unidos.
“El impulso del precio del oro proviene de las expectativas de recortes de tasas por la Reserva Federal (FED) de Estados Unidos, la previsión de un dólar más débil y la persistente incertidumbre geopolítica”, sostienen Wayne Gordon, Giovanni Staunovo y Dominic Schnider, analistas del banco.
UBS elevó su proyección de precio a 3 mil 800 dólares por onza hacia finales de 2025 y 3 mil 900 dólares para mediados de 2026, además de anticipar flujos récord en ETFs respaldados por oro, acercándose a las 3 mil 900 toneladas.
Hay una visión positiva para el metal dentro de la asignación global de activos, recomendando una exposición de un dígito medio en portafolios diversificados, agrega.
“Los inversionistas típicamente han considerado al oro como un refugio”, señala Alejandro Padilla Santana, director General Adjunto de Análisis Económico y Financiero de Grupo Financiero Banorte.
Una de sus principales desventajas es que no otorga flujos periódicos como las acciones, que pueden pagar dividendos, o la deuda, que otorga intereses a los acreedores.
“Pero esto no parece ser la razón principal, sobre todo al tomar en cuenta el repunte de los activos riesgosos en general”, considera.
El oro, en algunos países emergentes como India o China, e inclusive, las criptomonedas han sido algunos de los mayores beneficiarios de esta situación.
El oro tiene una larguísima historia como activo de inversión. A pesar de su buen desempeño durante los últimos meses, no es adecuado para todos los inversionistas.
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