México enfrenta un desafío en materia de salud mental, pues el 38% de su población padece actualmente alguna condición como ansiedad, depresión o estrés, una cifra que lo coloca por encima del promedio mundial (35%), según revela la más reciente edición del Mind Health Report de AXA.
A pesar de la mayor conciencia sobre estos padecimientos, existe una marcada brecha entre el reconocimiento del problema y la búsqueda de atención profesional adecuada, con una preocupante tendencia hacia la autogestión y el autodiagnóstico.
Los datos presentados en el informe destacan un incremento sostenido de estas afecciones en los últimos años, impulsando a un mayor número de personas a buscar información sobre su bienestar emocional.
Mientras que los expertos médicos siguen siendo la principal fuente de consulta (52%), los canales digitales (50%) y las redes sociales (38%) muestran una alta penetración como vías de información.
Autogestión vs. Tratamiento profesional
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es la disparidad entre la identificación de un problema y el seguimiento de un tratamiento adecuado.
El reporte indica que el 73% de las personas diagnosticadas con una condición de salud mental obtuvo su valoración a través de un profesional, aunque 22% recurrió al autodiagnóstico o a búsquedas en internet.
No obstante, sólo 47% de los pacientes diagnosticados sigue un tratamiento profesional, mientras que el resto opta por la autogestión a través de apps o contenidos digitales.
El doctor Juan Camilo Lozano, gerente de Planeación Salud en AXA México, subraya la urgencia de cerrar esta brecha: “Aunque la conciencia sobre la salud mental ha crecido, aún hay una brecha entre reconocer el problema y buscar atención profesional. Si bien más personas están más interesadas en conocer sobre el tema, aún existe el reto de garantizar que reciban un diagnóstico y atención adecuada”.
Tecnología, una aliada
El 47% de los mexicanos que autogestionan su condición señalan el costo de las consultas y tratamientos como el principal motivo.
Otras razones significativas incluyen la falta de tiempo para acudir a sesiones presenciales (29%), la percepción de que el problema no es grave (21%), el acceso limitado a especialistas y el miedo a ser juzgado (16%).
Ante estos obstáculos, la tecnología se perfila como una herramienta clave para facilitar el acceso a la atención.
“Es clave que podamos ayudar a facilitar la atención en salud mental de los pacientes aprovechando la tecnología. En nuestro sistema de salud integrado, hemos brindado más de 18 mil consultas de psicología y psiquiatría de forma virtual en los últimos tres años; esto hace más accesible el servicio para los pacientes”.
De hecho, 31% de la población encuestada en México ha utilizado aplicaciones de salud para gestionar su bienestar, enfocándose principalmente en el monitoreo del sueño (13%), el establecimiento de hábitos saludables (12%) o la meditación (11%).
Sin embargo, el desafío para el sistema de salud sigue siendo guiar a la población hacia diagnósticos y tratamientos certificados, y no sólo hacia herramientas de autogestión en el tema de salud mental.
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