La banca , a través de los análisis de sus áreas de estudios económicos, coinciden en que la principal debilidad del Paquete Económico 2026, es la ausencia de una reforma fiscal integral que atienda las necesidades de gasto tanto de corto como de largo plazo.

En su análisis, Banamex enfatizó que se “posterga una solución estructural de mediano plazo que incluya un fortalecimiento significativo de los ingresos tributarios y que los acerque a niveles de recaudación de países similares”.

Además, señaló la necesidad de un gasto público que atienda los rezagos en infraestructura, educación y salud generados por los recortes y la ineficiente asignación del presupuesto de los últimos años.

BBVA México, por su parte, valoró positivamente que el Paquete Económico 2026 contemple medidas específicas para fortalecer la recaudación.

Al respecto, calificó como “positivo que el Paquete Económico 2026 contemple un aumento de impuestos a bebidas azucaradas, cigarros y apuestas; un nuevo impuesto a videojuegos de contenido violento; y modificaciones a la miscelánea fiscal para combatir la evasión”.

Estos ajustes, aunque vistos como un paso en la dirección correcta, no son considerados suficientes para resolver los desafíos estructurales que enfrenta la hacienda pública.

Según el análisis de la institución, “en el mediano plazo será necesaria una reforma fiscal al considerar que las presiones sobre el gasto público continuarán por la ampliación de los programas sociales y el pago de pensiones”.

Ambas instituciones financieras coinciden en que, si bien la austeridad y el control del gasto son bienvenidos, el país requiere de una estrategia integral que modernice y amplíe la base tributaria para hacer frente a los compromisos de gasto crecientes y a las necesidades de desarrollo social e infraestructura.

 

Puntos positivos

La banca considera favorable la intención del gobierno federal de mantener la disciplina fiscal, tal como lo establece el Paquete Económico 2026.

Sin embargo, los expertos financieros coinciden en la urgente necesidad de una reforma fiscal estructural que vaya más allá de los ajustes propuestos y que garantice la sostenibilidad de las finanzas públicas a mediano y largo plazo.

El área de estudios económicos de BBVA México reconoció que el gobierno continuará con “avances en la consolidación fiscal” durante el próximo año.

No obstante, advirtió que el cumplimiento de la meta de superávit primario podría tornarse complejo si la economía mexicana experimenta un menor dinamismo en 2026, en sintonía con las proyecciones del Banco de México (Banxico) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Ante este escenario, BBVA México aseguró que se harían “necesarios más recortes en el gasto público programable”, lo que representa un “reto considerable” en un contexto de presiones por los vencimientos de deuda de Petróleos Mexicanos (Pemex).

Por su parte, el área de Estudios Económicos de Banamex consideró que la principal fortaleza del Paquete Fiscal 2026 es la intención de estabilizar la deuda pública y mejorar los ingresos.

Sin embargo, identificó como amenaza el hecho de que la estabilización de la deuda está sujeta a una estimación de tipo de cambio “marcadamente más apreciado” en comparación con lo proyectado por los analistas, lo cual podría generar riesgos al alza para el indicador de deuda como porcentaje del PIB.

 

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