El regreso a clases se acerca y con él, el reto financiero para miles de familias mexicanas. De acuerdo con la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), el gasto promedio por alumno asciende a 5,000 pesos.
Este monto, que incluye útiles, uniformes y calzado, se convierte en una carga económica significativa, especialmente en hogares con varios hijos.
Ante este escenario, especialistas en educación financiera han compartido una serie de recomendaciones para enfrentar este desafío de manera organizada y sin caer en deudas innecesarias.
La clave, según los expertos, radica en la planificación y en la priorización de lo indispensable. Una de las primeras acciones es revisar qué útiles escolares se pueden reutilizar de ciclos anteriores.
“Compara precios y busca ofertas tanto en tiendas físicas como en línea para obtener el mejor costo-beneficio”, indican los especialistas.
Esta estrategia no sólo ayuda a reducir el gasto total, sino que también fomenta un consumo más consciente y responsable.
Además de la comparación de precios, otra recomendación es planificar las compras de manera escalonada. Lo ideal es comenzar con los artículos esenciales como cuadernos y lápices, y posteriormente, adquirir otros complementos como uniformes o herramientas tecnológicas.
El objetivo es evitar compras duplicadas que sólo aumentan el desembolso. “Puedes optar por lugares que ofrezcan una amplia selección de productos para resolver todas tus necesidades en un solo sitio”, lo que permite optimizar tiempo y recursos.
Una estrategia interesante que proponen los expertos es la compra en grupo, pues “comprar en grupo es una buena opción para ahorrar, ya que algunos establecimientos ofrecen descuentos en transacciones al mayoreo”.
Sin embargo, advierten sobre la importancia de ser cautelosos con las ofertas. “Aprovéchalas sin dejarte llevar, revisa si realmente se necesitan esos productos y si el precio es justo. No todo lo que parece oferta lo es”.
Finalmente, es crucial considerar que los gastos escolares no se limitan al inicio del ciclo. A lo largo del año, surgirán otros pagos relacionados con materiales extra, festivales o actividades escolares.
Los especialistas sugieren apartar una pequeña cantidad de dinero cada mes para estos imprevistos. “Planear con anticipación no sólo alivia el bolsillo, sino que también reduce el estrés familiar, permitiendo a padres y tutores enfocarse en el bienestar y desarrollo educativo de sus hijos”, concluyen los expertos.
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