Por Enrique Hernández
Exportadora de Sal, una empresa que comenzó a ser controlada en el último año del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, tuvo una fuerte caída en la producción e ingresos por la venta en el mercado internacional de sal, un commodity clave en la industria alimentaria y química.
“El volumen de la producción de sal a nivel nacional fue de 6.99 millones de toneladas, una reducción de 16.5 por ciento con relación a 2023”, revela la Cámara Minera de México (Camimex).
“Mientras que el valor bajó en 9.4 por ciento en comparación a 2023, al pasar de 3 mil 375 millones de pesos a 3 mil 142 millones de pesos en 2024”, detalla el organismo empresarial en un reporte.
La empresa del Estado opera la salinera más grande del mundo, en el poblado de Guerrero Negro, Baja California Sur, ubicado a cuatro kilómetros al sur del paralelo 28 en la costa occidental de la Península de Baja California, a 730 kilómetros de la ciudad de Tijuana y a 750 kilómetros de La Paz, Baja California.
También administran instalaciones portuarias e industriales de gran escala en el puerto de embarque para la exportación localizado en “Morro Redondo”, Isla de Cedros, Baja California.
Exportadora de Sal, es una sociedad mercantil mexicana constituida en 1954, cuyo objeto social es la producción y exportación de sal de origen marino.
El producto es obtenido utilizando grandes extensiones naturales de terrenos planos e impermeables junto a la costa, a partir de la evaporación de agua de mar por radiación solar, aprovechando el viento favorable y la escasa precipitación pluvial de la región.
Nacionalización de salinera
El 24 de febrero de 2024, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador anunció la compra del 49 por ciento de participación accionaria de la Exportadora de Sal, que era propiedad de la japonesa Mitsubishi.
La compañía japonesa era la accionistas mayoritaria desde 22 de noviembre de 1976 hasta que la 4T tomó su control.
“No se trata de una expropiación, se trata de un acuerdo, y se llegó a este acuerdo por convenir así a las partes. De todas maneras, nosotros les agradecemos porque tuvieron la voluntad de aceptar las condiciones”, dijo el entonces mandatario, quien encabezó la firma del convenio entre el gobierno de México y Mitsubishi, para adquirir las acciones de la empresa Exportadora de Sal.
“Se logró esto que es un buen propósito, el que tengamos ya en poder de la nación que sea pública esta empresa, que se salvó en la época neoliberal o neoporfirista de que fuese privatizada, de milagro.
“Ahora queremos dejar a salvo este patrimonio de todos los mexicanos, para que no se corra ningún riesgo, porque la privatización no ha ayudado a México. Privatizar es sinónimo de corrupción, eso es lo que significó la política neoliberal por mucho tiempo”, comentó en ese tiempo López Obrador.
Las autoridades mexicanas pagaron más de mil 500 millones de pesos para quedarse con el control total de la empresa y de la mina de sal más importante en el país.
Tras la operación de compra, el 25 por ciento de las acciones de Exportadora de Sal son del Servicio Geológico Mexicano, mientras que el 75 por ciento son propiedad del Fideicomiso de Fomento Minero.
Exportadora de Sal cuenta con una capacidad productiva instalada de más de 8 millones de toneladas, participa con alrededor del 82 por ciento de la sal producida en México, y casi la totalidad de sus ventas están dirigidas a mercados de exportación.
Pero esa producción simplemente no fue alcanzada bajo el control de la 4T y la salida de la inversión de la empresa japonesa Mitsubishi.
Las acciones de Mitsubishi han ganado casi 14 por ciento en la bolsa de valores de Nueva York entre enero y la segunda semana de julio de 2025, según según ActivTrader, la plataforma de trading de ActivTrades.

Al 20 de julio de 2025, las acciones de la empresa japonesa cotizaban en 13.30 dólares en la bolsa de Nueva York, cuando a comienzos del año valían 11.66 dólares cada uno de los títulos.
México y Japón mantienen una relación económica estratégica, respaldada por el Acuerdo de Asociación Económica vigente desde 2005.
En 2024, el comercio bilateral entre ambas naciones superó los 23 mil millones de dólares, mientras que la inversión acumulada de Japón en México representa más del 63 por ciento del total de inversión asiática en el país.
Esta misión responde a la necesidad de diversificar las exportaciones, fomentar la inserción en nuevas cadenas de valor y aprovechar la creciente demanda de innovación, trazabilidad y calidad en el mercado japonés.
El mayor exportador de sal
Según datos del USGS, la producción mundial de la sal en 2024 fue de 280 millones de toneladas, lo que significó un aumento de 10 millones de toneladas con relación a 2023.
China es el mayor productor de sal, con una producción de 55 millones de toneladas en 2024. En esa nación se levantan 2 de cada 10 toneladas del mineral de la producción mundial.
Otro fuerte productor de sal es Estados Unidos, quien saca de sus minas más de 40 millones de toneladas, y en tercer lugar está la India con una extracción de 28 millones de toneladas. México se ubicó en la novena posición 2024.
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