En mayo, los ingresos por remesas al país alcanzaron los 5,360 millones de dólares, lo que representa una contracción anual del 4.59%, de acuerdo con datos del Banco de México (Banxico).
Esta cifra se suma al preocupante desplome del 12.14% registrado en abril, consolidando una tendencia a la baja que enciende las alarmas.
Según el banco central, la disminución se explica en parte por la caída del 5.68% en el número de operaciones respecto a mayo de 2024, a pesar de que el valor promedio de cada remesa aumentó un 1.05%.
Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base, señaló que la actual disminución de las remesas se ve afectada, en parte, por el temor de la población indocumentada a ser deportada.
“Esto hace que las personas indocumentadas eviten salir a trabajar o realizar otras actividades”, explicó la especialista.
Además, los datos acumulados de Banxico confirman la tendencia negativa: entre enero y mayo de 2025, las remesas familiares sumaron 24,375 millones de dólares, un 2.96% menos que en el mismo periodo de 2024.
Siller atribuyó este comportamiento también a las señales de enfriamiento en el mercado laboral estadounidense y la debilidad de su actividad económica, factores que limitan el crecimiento de las remesas.
Lee también
Gobierno mexicano reembolsaría impuestos a las remesas de EU
