Por Enrique Hernández
El mercado del cobre está en el centro de atención de los inversionistas. Y eso se ve reflejado en que la tonelada se cotiza en torno a los 9 mil 756 dólares en los futuros Comex de la Bolsa de Metales de Londres (LME), acercándose a su máximo anual alcanzado a finales de marzo de 10 mil dólares.
“Este repunte está respaldado por una combinación de factores macroeconómicos y específicos del mercado, así como un acuerdo comercial entre China y Estados Unidos”, dice Ion Jauregui, analista de ActivTrades.
El diálogo para resolver el desencuentro arancelario entre China y Estados Unidos impulsan las perspectivas de demanda del cobre, un metal clave en la industria eléctrica, construcción y tecnológica, explica el analista.
Agrega que uno de los catalizadores más relevantes de la subida es el acercamiento diplomático entre China y Estados Unidos, que ha mejorado el clima comercial internacional.
“Las negociaciones llevadas a cabo en Londres han generado un renovado optimismo respecto al crecimiento económico global, lo que naturalmente fortalece la demanda proyectada de metales industriales como el cobre, muy utilizado en los sectores de construcción, energía y tecnología”.
Hoy los inventarios de cobre en mínimos refuerzan la presión alcista, así como a esta coyuntura se suma un importante descenso en los inventarios registrados en la Bolsa de Metales de Londres, explica.
Ion Jauregui recuerda que la reducción de existencias refleja tanto un aumento en el consumo físico como movimientos especulativos ante la posibilidad de nuevas políticas arancelarias que podrían surgir tras la actual tregua comercial.
“Esta escasez relativa en la oferta física ha actuado como otro motor del alza en los precios”, expresa.
La cotización actual del cobre por libra ronda los 481 dólares en las primeras horas de la jornada, según ActivTrader, la plataforma de trading de ActivTrades.

El activo ha mostrado un avance significativo desde julio de 2023 hasta mayo de 2024, con una corrección puntual hacia los 399.70 dólares, nivel que ha actuado como un soporte técnico clave para el impulso iniciado a mediados de abril.
El Punto de Control (POC) del volumen se sitúa en torno a los 467 dólares, consolidándose por encima del soporte intermedio en los 449.13 dólares, lo que refuerza la estructura alcista de corto plazo.
Actualmente, el precio se encuentra oscilando dentro de un rango técnico definido entre los 494.22 dólares y los 442.61 dólares, lo que sugiere una fase de consolidación antes de un posible breakout.
Ion Jauregui afirma que el cobre continúa posicionándose como uno de los metales industriales más dinámicos en el actual entorno macroeconómico.
“El renovado optimismo comercial entre las dos mayores economías del mundo, junto con la marcada caída de inventarios en la LME, ha generado una combinación de fundamentos sólidos que justifican su avance hacia máximos anuales”.
Técnicamente, la estructura alcista se mantiene intacta mientras el precio respete los niveles de soporte clave, y un cierre sostenido por encima de los 494 dólares por libra podría abrir la puerta a nuevos máximos en el corto plazo, añade.
El cobre no sólo refleja el pulso de la industria global, sino también las expectativas de crecimiento económico en una fase de transición geopolítica y energética, concluye.
Lee también
Valores de Tesla, los que más se hunden en la nueva era Trump
