La circulación de billetes apócrifos en México representa un desafío constante para la seguridad financiera de las familias, según revelan los Resultados de Estudios Cuantitativos Sobre Efectivo 2025, publicados por el Banco de México (Banxico).
Los datos oficiales muestran que 18% de la población enfrentó situaciones donde le señalaron la falsedad de un billete en algún comercio o servicio, mientras que 5% lo vivió en ventanillas bancarias.
El informe detalla que el problema no se limita al intercambio comercial cotidiano. Un 4% de los ciudadanos reportó haber recibido billetes falsos al realizar operaciones en cajeros automáticos.
Denominaciones más afectadas
Durante los tres meses previos al levantamiento de la encuesta, 7% de la población objetivo —equivalente a 3.5 millones de personas— indicó haber recibido piezas apócrifas.
Las denominaciones blanco de los falsificadores se concentran en las de mayor uso diario:
-
El billete de 200 pesos lidera los reportes con el 46% (1.6 millones de personas).
-
La denominación de 500 pesos ocupa el segundo sitio con el 38% (1.3 millones de personas).
-
Los billetes de 50 y 100 pesos registran 24% y 20%, respectivamente.
La principal señal de alerta para los usuarios radica en el tacto. De acuerdo con el banco central, «la principal característica que hizo que se dudara de su autenticidad fue el papel o textura, con 58% de las menciones».
Laberinto burocrático
Ante la recepción de una pieza falsa, el destino del dinero refleja desconfianza o desconocimiento de los protocolos institucionales. Sólo 11% de los afectados acudió a una institución bancaria a reportar el caso.
Los resultados de estas visitas muestran un panorama complejo para el ciudadano: 54% le retuvieron la pieza sin compensación, 19% recuperó su dinero al comprobarse la autenticidad del billete, 17% se lo sellaron o rompieron, y a 8% se lo devolvieron.
Desinterés en la revisión preventiva
El estudio también expone una baja cultura de prevención monetaria entre los mexicanos. Apenas 37% de la población revisa la autenticidad de los billetes siempre o casi siempre, frente a un 26% que jamás lo hace.
Entre quienes sí acostumbran verificar sus piezas, 42% revisa la banda o hilos de seguridad, el 26% la marca de agua, el 19% el cambio de color y el 18% la textura o relieves.
Especialistas financieros advierten que fortalecer la educación sobre elementos de seguridad resulta urgente para blindar la economía doméstica frente al flujo de efectivo falso.
Lee también
Banxico celebra 100 años con moneda de plata y billetes conmemorativos

