La economía mexicana posee los anticuerpos macroeconómicos necesarios para resistir choques externos, consideró Emilio Romano, presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM).
Fue enfático al señalar que la disciplina fiscal y monetaria de los últimos años ha construido una muralla frente a conflictos internacionales, como las tensiones bélicas en Irán, y los retos comerciales que supone la próxima revisión del T-MEC.
“México trabajó por muchos años en generar estos blindajes económicos para poder aislarnos y proteger de fenómenos como una guerra. El tipo de cambio y los índices macroeconómicos no se han alterado de manera importante”, señaló durante la 89 Convención Bancaria.
Freno a la inflación y apoyo energético
La preocupación por el bolsillo de las familias mexicanas ante un posible repunte en los precios de los energéticos derivado de la guerra.
La banca anunció una alianza estratégica con el Gobierno Federal para implementar un programa que reduzca los costos de procesamiento de pagos digitales en estaciones de servicio.
El objetivo es doble: incentivar la formalidad y evitar que el alza internacional de los combustibles se traslade agresivamente al consumidor final.
“La preocupación en México existe y por eso se están tomando decisiones para mitigar estos incrementos. La banca se compromete de manera importante a apoyar este esfuerzo”, aseguró el líder de los banqueros.
Confianza comercial y seguridad financiera
En el plano comercial, la banca se muestra optimista frente a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en 2026.
Felipe García Moreno, directivo de la ABM, recordó que las exportaciones alcanzaron niveles récord el año pasado, lo que desvanece los fantasmas de la incertidumbre.
“Estamos convencidos de que el tratado va a continuar y se va a fortalecer porque somos esenciales para Estados Unidos y Canadá”, añadió Romano.
En paralelo, la seguridad del sistema se reforzará con la entrada en vigor de “Veradat”, un sistema de vanguardia para el intercambio de información interbancaria diseñado para prevenir el lavado de dinero.
Este mecanismo cuenta con el respaldo del GAFI y autoridades estadounidenses, buscando blindar al sistema tras las sanciones registradas el año anterior.
Lee también
Bolsa de Dubái arrastrada con la guerra en Irán
