Para Manuel Romo, director general de Banamex, el principal adversario de la eficiencia económica y la seguridad en México no es la competencia, sino el uso de efectivo.
Por ello, en un contexto de transformación para el Banco Nacional de México, que ahora opera con una estrategia “de mexicanos para mexicanos”, la institución busca liderar una cruzada nacional para digitalizar los pagos.
Durante la 89 Convención Bancaria, Romo destacó que el efectivo no sólo facilita actividades ilícitas, sino que representa un riesgo directo para el patrimonio de los ciudadanos y un costo operativo invisible pero asfixiante para los pequeños comercios.
El costo de la “inseguridad física” frente a la digital
Uno de los puntos centrales de su intervención fue la desmitificación de la seguridad en las transacciones.
Ante la preocupación por los fraudes digitales, el directivo fue enfático al comparar los riesgos:
“La probabilidad de que asalten a una persona que va a un cajero permanente a sacar dinero es mucho mayor a un fraude que te hagan en la aplicación móvil”.
Romo subrayó que el manejo de billetes y monedas es “carísimo” para los comercios y genera una vulnerabilidad que la tecnología ya ha superado.
“El efectivo cuesta y es más inseguro que el medio de pago digital”, sentenció, haciendo un llamado a ver la digitalización no solo como una modernización técnica, sino como una herramienta de protección civil y social.
Para Banamex, la digitalización es el primer paso real hacia la bancarización, explicó que para otorgar crédito a las micro, pequeñas y medianas empresas el banco necesita “conocerlas”, y el rastro que dejan los pagos digitales es la mejor carta de presentación para evaluar su capacidad de crecimiento.
El directivo celebró que hoy la tecnología permite que una terminal tenga el tamaño de una tarjeta de crédito y se adquiera en tiendas de autoservicio, eliminando las barreras de costo que existían hace 15 años.
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