El sistema financiero mexicano no sólo se sostiene con capital y regulación, sino con un talento que, aunque presente en las bases, se desvanece al llegar a la cima, aseguró María del Carmen Bonilla, subsecretaria de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

En el marco de la 89 Convención Bancaria, puso sobre la mesa una realidad incómoda pero transformadora: la urgencia de cerrar la brecha de género para alcanzar el máximo potencial económico del país.

La funcionaria recordó que si bien los datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) indican que el 53% de la fuerza laboral en la banca múltiple son mujeres, la representación cae drásticamente en los niveles de mando.

“El talento ya está presente en las organizaciones, pero todavía enfrenta barreras para llegar a los espacios donde se toman las decisiones estratégicas”, señaló Bonilla.

Destacó que en la alta dirección la participación femenina apenas alcanza el 28%, y en direcciones generales se desploma hasta un crítico 3%.

El costo de la desigualdad: créditos más caros para ellas

La falta de mujeres en los comités de decisión no es solo un tema de justicia social, sino de eficiencia de mercado.

Bonilla reveló una estadística alarmante de 2024: a pesar de que las mujeres demuestran un cumplimiento crediticio igual o superior al de los hombres, pagan más por el dinero.

La tasa promedio de crédito para mujeres se ubicó cerca del 20%, frente al 16% para los hombres.

Esta disparidad evidencia que la ausencia de diversidad en los equipos de diseño de productos genera sesgos que afectan directamente el bolsillo de las mexicanas.

Una estrategia coordinada para el cambio

Ante este escenario, el Comité Interinstitucional para la Igualdad de Género en Entidades Financieras (que agrupa a 23 instituciones incluyendo a Banxico, la ABM y la Secretaría de las Mujeres) ha pasado de la retórica a la acción con más de 370 iniciativas concretas.

Entre los avances destacan:

  • Programas de mentoría para impulsar el liderazgo femenino.
  • La Red de Mujeres en el Sector Financiero, diseñada para crear espacios de aprendizaje colectivo.
  • Guías de inclusión para que las instituciones adopten perspectivas de género desde la alta dirección hasta la ventanilla.

El liderazgo femenino como ventaja competitiva

Para el sector financiero, la diversidad ya no es una “aspiración social”, sino una estrategia de supervivencia y resiliencia. Un equipo diverso comprende mejor a sus clientes y fortalece la capacidad de análisis institucional.

La jornada concluyó con un reconocimiento a las trayectorias que han abierto camino, bajo una premisa que resonó en todo el recinto: “Cuando una mujer avanza, no avanza sola, avanza su equipo, avanza su institución y avanza la economía”.

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